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Otra condena para "El Colinchador" reconquistense. De robar, asaltar y romper por romper... de entrar y salir, terminó matando. Sumó su 2a condena. Recordamos su día de furia rompiendo todo a su paso.

La condena impuesta ahora es por delitos cometidos en 2014, cuando entraba, salía y seguía delinquiendo, y entre ellos asesinó. La opinión de Gustavo Raffín sobre el Estado caro e ineficiente y los enojados.

Otra condena para "El Colinchador" reconquistense. De robar, asaltar y romper por romper... de entrar y salir, terminó matando. Sumó su 2a condena. Recordamos su día de furia rompiendo todo a su paso.
Walter Bernardo "colinchador" Martinez, en la sala de Tribunales a la espera de escuchar el procedimiento abreviado.

Walter Bernardo “El Colinchador” Martínez, de 30 años de edad, DNI 34.615.709, fue condenado hoy a pena de 3 años de prisión en un procedimiento abreviado acordado y firmado este miércoles 11 de septiembre de 2019 ante la jueza Penal Claudia Bressán. Rubén Martínez fue el fiscal y José Luis Estévez actuó como defensor público.

Walter Martínez ya está detenido "preventivamente" porque tiene una condena anterior, del 12 de junio de 2018, a la pena de 14 años de prisión  por haber asesinado de un tiro de arma de fuego a Gastón Raúl "El Chivo" Servín, del Loteo Nardelli, quien murió cuando tenía 29 años.

Hasta ser detenido "El Colinchador" de Reconquista vivía en la Avenida Islas Malvinas (calle 47) al 1.100 del Barrio Islas Malvinas de la Ciudad de Reconquista. Dijo tener los oficios de "albañil y carpintero". 

Martínez tiene varios hechos policiales en su historial durante la época donde pasaba por la puerta giratoria del Poder Judicial (entraba y salía), varios de esos hechos prescribieron. Tenía imputaciones por asalto a mano armada, varios robos, daños contra numerosos bienes de varios damnificados, amenazas, lesiones y amenazas y resistencia a la autoridad. Era uno de los imputados por integrar una de las bandas de asaltantes más importante que tuvo la ciudad, la que funcionaba según el fiscal Gerosa como "una asociación ilícita" liderada por Oreste "Gareca" Bernardis y su hijo Alan.

"El Colinchador" Martínez se hizo muy famoso cuando protagonizó un raid delictivo por las calles de la ciudad, dañando viviendas, locales comerciales y rompiendo automóviles, en la madrugada del domingo 27 de Julio de 2014. Se había enojado porque los inspectores municipales le habían secuestrado la moto por transitar violando la ley de tránsito.

Ya condenado en primera instancia por ser autor material del asesinato de Gastón Servín (falta la confirmación de Cámara), ahora el jefe de los fiscales le hizo un combo por las demás causas pendientes, y acordaron computarle con estos 3 años de prisión. El resto de los hechos prescribirán.

La condena firmada hoy es por los delitos de “robo, robo calificado y robo calificado por el uso de arma impropia en concurso real en calidad de autor”, por los siguientes hechos:

El domingo 27 de julio de 2014, en las primeras horas de la mañana, inspectores de tránsito de la Municipalidad que realizaban un control vehicular en la intersección de las calles Iriondo y General Obligado, le retuvieron la moto a Martínez porque violaba la ley de tránsito. Quiso hacerse pasar por otra persona falseando su identidad y circulaba en una moto sin demostrar quién era el propietario. Enojado siguió caminando rumbo a su casa del Barrio Islas Malvinas, rompiendo todo lo que se le ocurría, como el local de Armería Acquaroli, en calle Rivadavia al 800, donde además al ver que estaba siendo filmado, rompió también la cámara de seguridad. En la esquina de calles 9 de Julio y Rivadavia rompió un cristal y el lateral derecho de un vehículo estacionado, propiedad de Cesar Humere, al que además le arrancó el estéreo rompiendo el tablero. En 9 de Julio esquina Freyre asaltó y lesionó a Leonardo Cocito, quien estaba por ingresar a su domicilio, y amenazándolo con romperle la cabeza con el estéreo le obligó a que le entregue dinero. Luego lo atacó a ladrillazos porque le dio poco dinero. Uno de ellos dio en la cabeza de Cocito. De ahí siguió hasta calle Jorge Newbery y en la esquina con Olessio, donde está la farmacia de Mario Corti, rompió la puerta de Blindex con un proyectil y robó el dinero de la caja registradora. Siguió por calle Olessio y al llegar a Bulevar Lovatto rompió la vidriera de un local que se encuentra en la esquina. Siguiendo por Olessio, rompió lunetas traseras de varios vehículos que se encontraban estacionados. También rompió los vidrios del local comercial "Alma moda", desde donde fue perseguido por los dueños hasta la casa, donde también llegaron los policías para arrestarlo y fueron enfrentados por familiares del reo y resultó lesionado un policía, quien recibió un cascotazo. Controlada la situación, allanaron el domicilio. El estéreo de Humere fue encontrado tirado en el domicilio donde atacó a Cocito. Por el lento accionar del Poder Judicial que no aceleró condena por la flagrancia, todos esos daños prescribieron y ahora se acordó condenarlo solo por los robos, calificado así: “Robo y robos calificados en dos ocasiones".

El fiscal regional explicó que "en octubre seria la audiencia" de cámara por la condena de primera instancia a 14 años de prisión por homcidio con arma de fuego. Al confirmarse las dos condenas "habrá que unificar las penas": 14 mas 3.

El defensor público José Luis Estévez expreso que "se reúnen los requisitos formales para la procedencia del acuerdo y hemos acordado con el imputado este procedimiento abreviado con los términos manifestados por el fiscal".

OPINIÓN 

El caso del Colinchador Martínez es otro de los tantos que atrapa dos por tres la policía, pero entran y salen por las puertas de tribunales... y recién quedan presos cuando matan. En el camino van acumulando hechos delictivos quienes se convierten en repetidos personajes que son parte de la inseguridad que padece la población que al fin y al cabo mantiene todo el sistema que no da respuestas oportunas.

Al Poder Judicial santafesino le falta inteligencia, estrategia, planificación y dedicación para acelerar los procesos frente a ciertos personajes que están en el delito como "modus vivendi" y en un ascensor hacia el delito peor, que suele terminar con un asesinato.

Están identificados, se inician los procesos, se produce un interminable desgaste juridiccional con repetidas audiencias que deciden principalmente sobre las garantías del que las hace y no de quienes las pagan (o padecen).

Desde ReconquistaHOY vemos el Poder Judicial más preocupado por los derechos de los autores de los delitos que los de sus víctimas, donde no se ve la igualdad ante la ley que pregona la Constitución, tal vez la más grosera incongruencia. Salvo que en lugar del Poder Judicial quiera ser el Poder Compensatorio por la ausencia del Estado que llevó a una persona sea marginada, empobrecida, no tenga trabajo ni buen techo, deje la escuela, caiga en adicciones, sea formado en un clima de violencia familiar y barrial, frustraciones, etc..

Cada organismo debe ocuparse de lo suyo, sino todo se desvirtúa y nadie termina haciendo bien lo que le corresponde.

El Poder Judicial debe impartir justicia y desde allí dar señales claras a la población.

Y como no hay más dinero para ocuparse de todos, ahí debe diseñarse la estrategia judicial para ver quiénes son los que integran el grupo de personas que más inquietan en cada barrio, en cada pueblo. Ellos los conocen, viven entrando y saliendo por la puerta de tribunales. El Poder Judicial es uno de los que más trabajo le genera a la policía por esa puerta giratoria.

Desgastan también la capacidad policial para dar prevención porque se la pasan buscando a los mismos autores montón de veces: Algunos vuelven a caer en tribunales y ya suman 20 ó más hechos en una escalera criminal que alimentada por la sensación de impunidad puede terminar en crímenes más violentos. Se consolida el "Modus Vivendi".

La policía les conoce los "modus operandi", sus perfiles, y desgasta saber que entran y salen.

La comunidad que los padece ya conoce a unos cuántos delincuentes que se convirtieron en suerte de personajes de la ciudad. Esa foto repetida. Algunos no entienden cómo el que asaltó y le cambió el rostro para siempre a una joven que iba a trabajar tan pronto además pueda matar, aún incluso condenado. Pasa que entró y salió por esa puerta giratoria aceitada por la curiosa matemática del Poder Judicial donde 3 años no son 3 años, de lo que también vamos a hablar aquí.

Es cuestión de ir a las audiencias, como lo hace ReconquistaHOY. Allí todo el tiempo se habla sobre los derechos del reo, los que son respetados a rajatabla. Igual debería ser con todos los ciudadanos, cosa que no ocurre. Los derechos que se analizan normalmente en las audiencias son los del reo, poco o nada se habla de las víctimas. Y si muchas veces son las víctimas las ausentes porque no aparecen por tribunales a reforzar la posición de los fiscales, habrá que pensar que es porque el Poder Judicial no se ganó esa confianza; y porque además el ciudadano común suele estar trabajando para vivir (y pagar los impuestos que sostienen este Estado caro e ineficiente, cuya estructura onerosa debería garantizarle sus derechos, al menos frente a los que viven pisoteandolos en la comisión de delitos. Y no todos tienen un buen ingreso garantizado de por vida.

Esta fresca otra bochornosa actuación del Poder Judicial que también terminó en muerte, el caso de Bernardo Charpentier, asesinado a puñaladas sobre su silla de ruedas en su casa donde vivía solo sin ninguna posibilidad de defenderse por su cuadriplejía.

Lucas Aquino no hubiera concretado el homicidio que le achacan porque debería haber estado entonces en una cárcel porque ya tenía condena de efectivo cumplimiento vigente, pero un juez con el aval de un fiscal, si, de un fiscal, Aldo Gerosa, quien le dió vía libre a Lucas Aquino que se benefició entonces con otro permiso cuando ni siquiera se había cumplido el tiempo de la primera de las dos condenas. Ya sumaba dos condenas, y en ambas ocasiones le dieron permiso para volver rápidamente a la libertad. Aunque dirán que no era para delinquir, tampoco puede explicar el Estado bajo qué garantías dejó a la ciudadanía que fue menospreciada frente al derecho superior asignado a un malviviente reconocido por su historial. Pesó más su derecho que el de la comunidad que trabaja, estudia o que simplemente quiere vivir en paz. Y en esa dinámica de desequilibrio de derechos también entró el fiscal, es decir nadie desde el Estado siquiera puso un contrapeso, todos del mismo lado, del reo.

Las matemáticas del Poder Judicial que sacan cuenta a favor del delincuente y en contra de la sociedad: 

Repasemos el caso de quien está preso por matar a Bernardo Charpentier en su silla de ruedas con una alevosía repugnante a más no poder.

El 29 de abril de 2016 Lucas Javier Aquino fue condenado por el juez Gonzalo Basualdo (en procedimiento abreviado acordado por el Fiscal Rodrigo González, el acusado y su abogado defensor, Víctor Zaragoza) a la pena de 3 años de prisión de efectivo cumplimiento por el violento asalto a Romina Morel, a quien le abrió la cara con un profundo corte que obligó a 7 puntos exteriores y 5 adentro de la boca, más dos puñaladas arrojadas al abdomen que alcanzó a evitar lastimando su mano, pero en diciembre del mismo año ya estaba en libertad condicional facilitada por el juez de la ejecución penal y volvió a delinquir. 

El 29 de octubre de 2017 fue nuevamente condenado. Esta vez fue el juez Mauricio Martelossi quien le aplicó la pena de un año de prisión de efectivo cumplimiento, convalidando el acuerdo del fiscal Aldo Gerosa, el condenado y la defensora pública Fabiana Pierini en un procedimiento abreviado por el robo de la moto de Juan Retamoza y resistencia a la autoridad, que incluyó una persecución por las calles de la ciudad, él en moto, y luego a pie por el Barrio La Cortada, donde finalmente fue detenido. Al poco tiempo de estar en prisión nuevamente fue autorizado a salir en libertad condicional por el juez de la ejecución penal.

Aquino tenía la pena de prisión de cumplimiento efectivo vigente, pero estaba en libertad por esa particularidad del Poder Judicial, para quien 3 años son 8 meses, y otras matemáticas que siempre favorecen al reo y ponen tras las rejas a la ciudadanía, que no para de invertir en seguridad que nunca alcanza, que ya incluye también alarmas y cámaras de videovigilancia, que podríamos llamar también otro impuesto a la inseguridad. Y nada alcanza frente a la puerta giratoria del Poder Judicial y sus cuentas raras.

Y no todo es el dinero que los ciudadanos invierten en mejorar la seguridad de sus viviendas y transporte. Se pierde el bien preciado de la libertad de los hijos yendo a la escuela caminando o en bicicleta, de disfrutar de espacios públicos y otros sitios que por inseguridad o aunque sea por miedo la sociedad fue resignando.

Aquino es responsable de sus delitos, pero el Estado también por su ineficacia en resolver la cuestión. Aquino no es un NN para el Poder Judicial. Como vemos en la cobertura periodística que ha realizado ReconquistaHOY, la policía lo detuvo montón de veces, incluso en flagrante delito casi siempre, se lo entregaron a un fiscal y en la mayoría de los casos siguieron el procedimiento y ya sumaba dos condenas; pero a los 8 meses de la primera condena a 3 años ya estaba en libertad condicional y volvió a delinquir, nuevamente la policía lo atrapó, lo entregó al aparato judicial que lo volvió a condenar y a los pocos meses otra vez un juez le concedió la libertad condicional ...y otras vez la policía lo fue a detener, ahora porque lo involucra con uno de los asesinatos más alevosos, el de un hombre de 52 años que vivía solo, cuadripléjico (con los cuatro miembros afectados), sin posibilidades de defenderse sobre una silla de ruedas, apuñalado en varias partes del cuerpo: tórax, mano, cara, cuello y hasta una oreja partida al medio, accionando dos cuchillos, uno con serrucho y otro con filo estilo cocina.

El Estado se ocupó de Aquino, es cierto, tan cierto como su ineficacia para resolverle el problema a la sociedad.

Aquino fue detenido por la policía en varias ocasiones, incluso en flagrante delito, en minutos, le secuestraron bienes robados, fue llevado a numerosas audiencias, fue imputado de varios delitos, le establecieron prisiones preventivas y otras medidas cautelares, lo condenaron en dos oportunidades, pero la puerta del Poder Judicial siguió girando y volvió a lanzar sobre la comunidad a un joven peligroso por la forma que ataca a sus víctimas y porque no acata órdenes policiales de detención; de hecho que en más de una ocasión para detenerlo hubo que pasar por peligrosas persecuciones por las calles de Reconquista y Avellaneda. Entonces no alcanza con trabajar, hay que ofrecer resultados a una sociedad harta de un Estado caro e ineficiente, del cual el Poder Judicial es parte importante.

Severo llamado de atención sobre la necesidad de cambiar no solo leyes, sino también actitudes y decisiones. Esto incluye al Poder Judicial y al Poder Político. Caros e ineficaces como el Estado en general. Queda la duda sobre el grado de sensibilidad que tienen para empezar a cambiar. Hay una comunidad que trabaja, estudia y tantos otros que simplemente merecen seguridad y justicia.

(De paso agregamos que desde que en ReconquistaHOY lo pusimos en evidencia al fiscal Gerosa por su actuación en este caso, reaccionó mal con el periodista Gustavo Raffin complicando hasta nuestro trabajo periodístico. Se lo hicimos saber personalmente incluso y no desiste de su actitud. Sigue siendo más importante su enojo muchas veces que el derecho de la sociedad de recibir explicaciones de ciertas decisiones de impacto comunitario). 

Otro papelón ...y otro fiscal enojado 

Lucas Aquino fue condenado el 10 de junio de 2019 a la pena de 25 años de prisión por el homicidio de Bernardo Charpentier pero esa sentencia alcanzada en procedimiento abreviado con acuerdo y la firma de todas las partes, incluso el reo y la hermana de la víctima, quedó inválida porque juez, fiscal y defensa se olvidaron de un detalle: que para dictaminar 25 años de cárcel la ley estipula la constitución de un tribunal pluripersonal (3 jueces) y no unipersonal como sucedió, además de contar con la autorización del Fiscal Regional y del Fiscal General de la Provincia.

Por el solo hecho de poner en evidencia ese papelón, el fiscal del caso, Alejandro Rodríguez, lejos de pedir disculpas, avisó que dejaría de responder a los requerimientos periodísticos de Gustavo Raffin. "Mejor que ni se sepa" sería la renovada estrategia". ¿Y la superación frente al error?. ¿Eso reivindica a un funcionario público?. De paso recordamos que la sociedad tiene derecho a saber y que les guste o no es la prensa la que informa. Y no abundan las coberturas judiciales como para despreciar a quienes lo hacemos con responsabilidad, ni es necesario coincidir en las críticas porque al fin y al cabo esta es solo la mirada de un periodista desde un medio de comunicación. Lo único necesario es recuperarse de los errores, evitarlos en el futuro y seguir trabajando por una sociedad mejor, cada uno desde su responsabilidad.

Claro que la cuestión social, los recursos humanos y presupuestarios, la legislación vigente... y otros aspectos podrían ampliar el debate sobre la inseguridad, bienvenido sea quien quiera escribirnos para contribuir al debate de ideas. Lo peor sería guardar silencio como si todo estuviera bien, o aceptadamente mal. ([email protected] - WhatsApp 3482-552285).

También es cierto que desde el 10 de febrero de 2014 cuando se implementó el nuevo sistema penal santafesino advertimos que las respuestas mejoraron, especialmente en transparencia, con audiencias públicas, por eso sabemos mucho más de lo que hacen y lo que no hacen los actores del sistema, pero no podemos celebrar nada que se compare con el anterior sistema, el de la impunidad, el del silencio, el del secreto judicial para las sentencias más absurdas y escandalosas como las de Muse Chemes que nos llevaron a un papelón internacional, pero compararse con lo peor para verse mejor es ser mezquino de intenciones.

Cada uno debe propender a mejorar su lugar en el mundo y éste es el nuestro.

Gustavo Raffin - ReconquistaHOY

3482-552285 - [email protected]

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