ReconquistaHoy EmpleosHoy ClasificadosHoy
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.reconquistahoy.com/a/37287

Condenaron al camionero que alcoholizado atropelló y mató al médico Oscar Yappert. También a los dueños del camión y a la aseguradora.

El suceso fue hace casi 11 años en el área urbana de la Ciudad de Reconquista.

En fallo de primera instancia, el juez penal Gonzalo Basualdo resolvió condenar al señor Américo Argentino Alvarado DNI N° 13.269.382, como autor penalmente responsable del delito de Homicidio Culposo a la pena de cinco años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación especial para conducir todo tipo de vehículos que requieran licencia de conducir profesional. 

También condenó solidariamente al chofer Américo Argentino Alvarado, a los propietarios del camión, Daniela López y sucesores de Eduardo Cuneo; y a la compañía Aseguradora Federal Argentina s.a., más conocida como "Federal Seguros", al pago de una indemnización a la familia de la víctima, según el siguiente detalle:

$20.000.- por la destrucción de la bicicleta marca Cannodale.

$8.087.- por gastos de sepelio.

$400.000.- por daños morales a la viuda, bioquímica Mariel De Pedro y sus tres hijos, quienes eran menores de edad cuando Alvarado les mató el padre.

$193.200.- para el mantenimiento de los hijos de la víctima.

Todos estos montos deberán actualizarse según interés moratorio equivalente a la tasa fijada por el Banco Nación Argentina en sus operaciones de descuento a treinta días, a contar desde la fecha del siniestro; es decir desde el 07 de noviembre de 2008. 

Los honorarios se regularán oportunamente, cuando adquiera firmeza.

Las costas del juicio deberán pagar los condenados.

Al ser fallo de primera instancia queda sujeto a revisión de la Cámara de Apelaciones.

En esta causa fue fiscal el Dr. Rodrigo González, quien pidió la condena que dispuso el juez.

Ricardo Degoumois es el abogado defensor del camionero condenado.

Daniel Barale (también del Estudio Degoumois) es abogado defensor de la demandada civil condenada.

Cristian Lucero con el patrocinio de Marcelo Venetucci abogados del seguro condenado.

Ferullo es el abogado que representa a la familia de la víctima que deberá ser indemnizada.


Quién es el conductor del camión que alcoholizado protagonizó la tragedia: 

Américo Argentino Alvarado, alias "El Cabezón", nació el 25 de diciembre de 1959 en Campo Gallo, Provincia de Santiago del Estero y dijo que su domicilio está en Concepción del Bermejo, departamento Independencia, Provincia de Chaco.


Qué artículo de la ley aplicó el juez y una posible discusión en Cámara: 

El artículo 84 bis, 2° párrafo del Código Penal Argentino que reprocha el homicidio con culpa con pena de 3 a 6 años de prisión e inhabilitación especial de 5 a 10 años a quien por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor causare a otro la muerte y se da a la fuga o estuviese bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia igual o superior a quinientos (500) miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público o un (1) gramo por litro de sangre en los demás casos, o estuviese conduciendo en exceso de velocidad de más de treinta (30) kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho, o si condujese estando inhabilitado para hacerlo por autoridad competente, o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el sentido de circulación vehicular o cuando se dieren las circunstancias previstas en el artículo 193 bis, o con culpa temeraria, o cuando fueren más de una las víctimas fatales.

Este artículo fue incorporado en la Ley N° 27.347 publicada en el Boletín Oficial el 06 de enero de 2017, nueve años después del siniestro, cuando el Estado Nacional decidió agravar el reproche a quienes provocan siniestros conduciendo alcoholizados, drogados, en exceso de velocidad y a quienes huyen de la escena. ReconquistaHOY consultó al juez que lo utilizó y el Dr. Basualdo respondió que él entiende que será aceptado por la Cámara Penal ya que hasta aquí nadie opuso resistencia a esa calificación.


Lugar y detalles del caso: 

El siniestro fue a las 14:30 horas del 07 de noviembre de 2008 sobre Ruta Nacional 11 casi intersección con la Avenida Islas Malvinas (calle 47), en pleno radio urbano de la Ciudad de Reconquista. El médico Oscar Dante Yappert esperaba detenido sobre su bicicleta la habilitación del semáforo cuando el camión Fiat 619 N1 dominio RIE046 con acoplado de tres ejes dominio VBW 955 siguió de largo cruzando el semáforo en rojo y lo pasó por arriba.

Uno de los que se salvó por muy poco es otro médico, Carlos Bernal, quien estaba al lado en otra bicicleta. Regresaban de Puerto Reconquista como tantas veces lo hacían. En igual sentido hacia el Norte pasó el camión que mató en el acto a Yappert. Ese camión también había iniciado viaje en Puerto Reconquista, donde el chofer estuvo bebiendo antes de retomar el viaje hacia el Norte y ya venía de dos días de trajinar en rutas.

Tras aplastar y matar en el acto al ciclista, el camionero continuó su marcha y fue detenido por la policía varias cuadras después cuando continuaba viaje por la misma ruta hacia el Norte.

Se determinó además que estaba alcoholizado. El examen de alcohol en sangre determinó 1.61 g/l. Yappert tenía cero de alcohol.

El camión fue entregado a Daniela López como depositaria judicial. Ella figuraba como una de las propietarias.


Posturas que se discutieron: 

El abogado de la familia Yappert pidió al juez que tenga en cuenta que era un médico "de gran renombre social y destacado en su profesión, ex presidente de la Asociación de Alergia e Inmunología y habitual disertante en varios congresos de dicha especialidad"; y pidió una indemnización en concepto de daño emergente, lucro cesante, daño moral y daño biológico el total de $1.405.887 por daños y perjuicios.

La demandada civil Daniela López, una de las propietarias del camión que manejaba Alvarado, negó su responsabilidad aludiendo a que la culpa no recae sobre su parte, sino sobre quien se encontraba en franca violación a los reglamentos de circulación en una ruta nacional".

¿Por qué condenaron a la aseguradora siendo que el chofer manejaba alcoholizado?. Porque "la demandada no solicitó la exclusión de dicha cobertura asegurativa", dice el fallo.

Degoumois había pedido al juez que disponga la absolución de culpa y cargo del camionero sosteniendo que es ajeno a cualquier tipo de responsabilidad que le pudiera caber al mismo por considerar que hubo culpa concurrente . Argumentó que el ciclista Yappert tuvo culpa en la ocurrencia del hecho por no desplazarse por la ciclovía, ubicada al costado derecho de la ruta donde se produjo el accidente fatal, por tratarse éste y no otro el indicado y adecuado para que peatones y bicicletas pudieran desplazarse libremente.

En un momento del proceso la defensa del camionero también intentó sin éxito la suspensión del juicio a prueba. Tampoco prosperó el recurso de nulidad que presentó; ni el Recurso de Inconstitucionalidad.


Lo que dijeron el amigo de Yappert, quien se salvó por poco y otro testigo 

"Nos detuvimos con el pie en la cinta asfáltica sobre la Ruta Nacional N° 11 e intersección con calle 47 porque el semáforo de dicha intersección estaba en rojo…cuando de repente veo de reojo que se asoma el frente de un camión que sin detenerse en ningún momento lleva por delante a mi compañero Yappert chocándolo con el paragolpes del lado derecho, lo tumba hacia adelante y lo pisa con las ruedas de la parte lateral derecha siguiendo su marcha y pasando dicho semáforo en rojo".

Otro testigo aportó que "cuando estos señores (por los ciclistas) llegaron al semáforo ubicado en Ruta 11 y calle 47 pararon las bicicletas porque el semáforo estaba con luz roja…  y en eso veo un camión viejo que venía también de la Ruta del puerto…, este camión lo enganchó con el lateral derecho al ciclista que iba más al medio de la ruta con la rueda trasera del camión".

Otro testigo contó que "siento un golpe, cuando levanto la vista observo que un camión levanta en el aire a un masculino, después que lo pasa por encima… Después observo que el camión sigue su marcha, decido seguirlo para avisarle lo que ocurrió, al llegar a Bulevar Lovatto lo alcanzo, me pongo a la par y le hago seña, le digo que había ocasionado un accidente, no me contesta, al dar la luz verde del semáforo arranca y sigue nuevamente su marcha…”.


Lo que dijo el camionero apenas ocurrió el hecho: 

Alvarado explicó que realizó una leve maniobra hacia la izquierda y de igual modo con la rueda delantera del lado derecho del camión tocó a ese ciclista y lo desestabilizo sacándolo de su carril para posteriormente pisarlo con las ruedas duales de la tracción del lado derecho, "...seguí la marcha y por el espejo retrovisor del mismo lado observé que aplasté a ese ciclista y que la situación era grave, me asusté por lo sucedido y seguí mi marcha por la Ruta Nacional 11 hacia el norte. Luego de ese hecho un señor en moto comenzó a seguirme y me alcanzó y me dijo que había chocado a una persona como estaba asustado seguí conduciendo…”.


La opinión del Juez sobre el conducir alcoholizado, el cansancio y la responsabilidad: 

El Dr. Gonzalo Basualdo dice que "resulta sumamente relevante la misma declaración del encartado quien expresa que almorzó en Puerto Reconquista y para acompañar la comida pidió una botella de vino, de la cual bebió la mitad de la misma"; además el acta de procedimientos da cuenta que tenía un fuerte aliento etílico y la prueba científica de alcoholemia arroja como resultado 1,61 g/l, muy por encima del permitido legalmente.

Expresa el magistrado que "si bien es cierto que no existe una relación directa entre un accidente de tránsito y una alcoholemia positiva, el efecto de causalidad en el caso en examen está dado por diversos factores que resultan cruciales para la configuración del hecho típico. El accidente se produce pocos minutos después de que el imputado bebiera una enorme cantidad de alcohol con el almuerzo, luego de haber manejado un camión durante muchas horas –surge de su declaración que salió de Avia Terai el día miércoles a las 05,30 hs, llegó a Rosario a las 05,30 hs del día Jueves, desde donde a las 15:00 horas aproximadamente emprendió viaje hacia la ciudad de Reconquista, llegando a Puerto Reconqusita a las 10:30 horas del día viernes donde comió y consumió alcohol, lo que naturalmente produce sueño producto del cansancio que acarrea de días de arduo trabajo; ello sumado a que el accidente se produjo en horas de la siesta (alrededor de las 14,30 hs), no encontrándose ni oscuridad ni obstáculos en la ruta, siendo una zona altamente transitada, no existe otro factor de atribución que rompa la cadena de causas que conllevaron al desenlace fatal que aquí se juzga".


El defensor del camionero intentó compartir responsabilidades porque el ciclista no iba por la bicisenda sino por la cinta asfáltica. 

Degoumois planteó que su defendido “no ha tenido participación ni responsabilidad alguna en el hecho investigado”, argumentando que el mal estado de la cinta asfáltica y el lugar donde el ciclista detiene su marcha fueron factores que determinaron el deceso de Yappert y no el accionar negligente de su cliente. Ahondando en la cuestión, al momento de emitir las conclusiones, el curial intenta endilgar la responsabilidad del hecho a la víctima, por considerar que “de haber obrado la víctima con un mayor cuidado y responsabilidad, el accidente no hubiera ocurrido… puesto que, tanto el Sr. Yappert como su compañero Bernal, debían desplazarse obligatoriamente por la ciclovía, ubicada la misma al costado derecho de la ruta donde se produjo el accidente fatal, por tratarse éste lugar y no otro, el indicado y adecuado para que peatones y bicicletas pudieran desplazarse libremente”.

Al respecto sostiene el magistrado que "Mal puede pensarse que una persona estacionada con su bicicleta sobre un bulevar a la espera de que el semáforo diera luz verde de paso sea el culpable de un accidente de tránsito que termina con su propia vida, por la conducción (como se demostró más arriba) negligente y antirreglamentaria del chofer del camión. Ha quedado demostrado que el encartado fue el autor material del hecho ilícito que aquí se analiza".

"En lo que respecta a la responsabilidad del mismo, la víctima del suceso estaba estacionado a la espera de que el semáforo diera el verde para cruzar, no efectuando ningún acto ilícito por circular por la Ruta Nacional N° 11 (denominado Boulevard Irigoyen en el ejido urbano), debido a que la existencia de una ciclovía no convierte en ilícito el circular por un boulevard a un birodado", dice el juez al descartar la pretensión de la defensa.

Añade Basualdo que "existe, por lo tanto, una relación de determinación entre la violación al deber objetivo de cuidado y el resultado ocurrido, si de haber conducido el imputado con el cuidado debido, es decir, a una velocidad menor, respetando las señales lumínicas del semáforo, sin haber consumido alcohol y debidamente descansado, el accidente y por ende la muerte no se hubieran producido. Se observa por lo tanto una violación a las disposiciones del art. 39 inciso b, artículo 48 inciso a y artículo 44 de la Ley Nacional de Tránsito, configurándose la conducta del imputado dentro de lo previsto por el artículo 84 bis con los agravantes del segundo párrafo de nuestro código de fondo, debiendo entonces considerar a Américo Argentino Alvarado como autor materialmente responsable del delito de homicidio culposo agravado".


Respecto al cuánto de la condena , el juez Gonzalo Basualdo tuvo en cuenta lo que pidió el fiscal: 5 años de prisión y 10 años de inhabilitación especial para conducir vehículos de cualquier porte. Entiende el juez que "es necesario ponderar las características del hecho, la magnitud del daño, las circunstancias de tiempo, modo y lugar, así como también las condiciones personales del victimario y víctima, todo ello con el objeto de cumplir con el deber de fundamentar las sentencias (art. 8 inciso 2 h de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 14 inciso 5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y artículo 95 de la Carta Magna Provincial). Entonces tenemos que la víctima era una persona de 49 años de edad al momento del accidente, médico en actividad y gozaba de buen estado de salud, practicaba ciclismo y tenía una vida social activa, era casado y tenía tres hijos menores de edad. El imputado es una persona de condición socio económica humilde, que realiza trabajos ocasionales reparando vehículos de uso rural pero que se ha desempeñado como transportista durante más de 23 años. Partiendo de estos parámetros, el reproche que se le debe al Sr. Alvarado responde a la negligencia e inobservancia de los reglamentos con la que se manejara un conductor profesional de tantos años de experiencia y  habilitado según los altos estándares de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, por lo que entiendo proporcional establecer la pena de cinco años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación especial para conducir todo tipo de vehículos que requieran licencia de conducir profesional (art. 84 bis 2° párrafo CP)).

Respecto a la responsabilidad civil que le cabe al encartado y a los demandados civiles Sra. Daniela López, sucesores de Eduardo Ernesto Cuneo y la compañía aseguradora, el juez sostiene en su veredicto que se ha demostrado que el camionero resultó ser responsable por el accidente de tránsito "y por ende responsable subjetivo de los daños y perjuicios ocasionados por su accionar"; pero además agrega que "los demandados civilmente Daniela López y sucesores de Eduardo Ernesto Cuneo, titulares registrales del camión y del acoplado respectivamente, resultan ser solidariamente responsable por los daños y perjuicios ocasionados por el accidente de tránsito en cuestión".


¿Por qué condenó a la compañía aseguradora siendo que el chofer iba alcoholizado? 

La Aseguradora Federal Argentina s.a., compareció haciendo reserva de declinar citación en garantía, invocado la exclusión de cobertura prevista en la cláusula 22 inc. 17 de las Condiciones Generales de Contratación para el Seguro de vehículos automotores y/o remolcados –esto es, conducir en estado de ebriedad- y por haberse configurado el supuesto de culpa grave previsto en el art. 70 de la Ley de Seguros N° 17.418 y Condiciones de Póliza. Asimismo, expresa que peticionará declinación de citación en garantía por haberse presentado el asegurado la denuncia fuera de los términos establecidos en el art. 46 y 47 de la Ley de Seguros 17.418, no volviendo a contestar la demandada ni efectuar las conclusiones en los plazos procesales correspondientes, pero además, la aseguradora "no ha acompañado en autos la póliza ni las condiciones generales de contratación a los que hace mención, por las cuales no puedo considerarlas al momento de fallar. En lo que respecta a la Ley de Seguros 17.417 y al ser una disposición legal, debo de considerarla pues sus cláusulas operan de pleno derecho sin necesidad de una invocación expresa por parte interesada. En lo que refiere expresamente al artículo 70 de la citada normativa, la misma no es de aplicación al caso que nos ocupa, por no ser el titular del interés cubierto por el seguro la generadora del daño grave invocado. En este sentido lo ha interpretado Barberto, quien expresa: “considerando que la culpa grave opera como una exclusión de cobertura establecida por la propia ley, y que por su misma naturaleza está referida al asegurado, titular del interés cubierto por el seguro, cabe destacar que la misma constituye una exclusión personal, es decir, que sólo el asegurado tiene la aptitud jurídica para generar, ante una conducta suya gravemente culposa, el desplazamiento del hecho siniestral fuera del ámbito de la cobertura asegurativa. En cambio, la culpa grave de terceros, aún cuando estos fueren dependientes y familiares, no elimina la cobertura. Se considera que el asegurado busca también ampararse de situaciones como esas, en las que su actuación personal ha resultado ajena a la causación del hecho. No rigen aquí ni la representación (pues no existe representación en las situaciones que impliquen ilicitudes) ni las responsabilidades reflejas (pues no es éste un supuesto que genere responsabilidades, ante la falta de alteridad dañosa de la acción alcanzada por la exclusión" ("Culpa grave, derecho civil y derecho de seguros", en Revista de Derecho Privado y Comunitario, nº 19, Seguros I, p. 209 y doctrina que cita en nota 30, citado por Corte Suprema de Justicia de Buenos Aires en fallo “Insurance Company Of North American contra Fortino, Antonio Carlos y otra. Cobro de pesos. Sumario” 3/11/04). En esta inteligencia, y ante la falta de elementos arrimados a autos que sirvan para acreditar la declinación de la citación en garantía efectuada, corresponde condenar a Aseguradora Federal Argentina s.a.".

Añade el juez en su fallo de primera instancia que "los rubros reclamados por el actor civil no han sido cuestionados por los demandados civilmente, pero del análisis que efectúo de los mismos entiendo que no deben prosperar el daño emergente de la viuda y los hijos, por no haber sido probado en autos. Asimismo el concepto reclamado como “daño biológico por el ataque a la integridad psicofísica de Yappert” y “daño moral” en los términos peticionados, no pueden prosperar por cuanto se pretende hacer valer un reclamo intutito personae que sólo puede ser peticionado por quien lo sufre personalmente. En lo que respecta al primero de ellos debe entenderse como aquél que altera la integridad física no devolviendo al organismo la situación e incolumnidad anterior al accidente mientras que el segundo se proyecta sobre derechos subjetivos extrapatrimoniales -sea que el hecho generador actúe sobre un derecho patrimonial-, consiste en el sufrimiento causado como "dolor" o como "daño en las afecciones", lo que no puede ser peticionado por sus herederos, más si continuado y hubiese sido iniciado con anterioridad por el que lo sufría; cuestiones que no operan para el caso de análisis. Por lo expuesto, resulta ajustado a derecho reconocer una indemnización a los actores civiles referidos a daño material ($20.000 de la bicicleta marca Cannodale), gastos de sepelio ($8.087), daños moral de la viuda y los hijos ($400.000) y en concepto de mantenimiento de los hijos hasta la mayoría de edad ($193.200), rechazando los demás por lo expresado en párrafos precedentes. Asimismo, corresponde hacer saber que la ejecución de la condena civil se efectuará ante la jurisdicción civil y con arreglo al Código Procesal Civil y Comercial, de conformidad a lo establecido en el art. 369, última parte del código ritual".

En lo referente a la cuestión de costas del proceso, el magistrado dispuso que "corresponde le sean impuestas al imputado y a los demandados civiles al haber sido condenados y no existir razones legales para eximirlo total o parcialmente".

Entiende el juez de primera instancia que "la existencia de una ciclovía no convierte en antirreglamentario la utilización de un Bulevar para el tránsito de las bicicletas, como argumentó la defensa".

Gonzalo Basualdo
Gonzalo Basualdo, juez penal que tomó la decisión.