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El médico Gustavo Salmoral apeló su condena en audiencia oral y pública realizada en los tribunales de Reconquista. Fiscal y querella pidieron que se confirme. Posiciones.

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De camisa clara vemos al médico Gustavo Esteban Salmoral junto a su abogados, Néstor Oroño y Alejandra Ferullo. Fue durante la apelación a la condena de primera instancia.  

El médico traumatólogo Gustavo Esteban Salmoral apeló la condena de 2 años de prisión de cumplimiento condicional mas inhabilitación para ejercer la medicina durante 5 años que le aplicó la Cámara Penal de la Región Reconquista por considerarlo autor penalmente responsable del homicidio culposo por negligenciade Máximo Bonora, quien falleció el miércoles 26 de noviembre de 2014 en el Hospital Reconquista donde había sido ingresado casi al mediodía del viernes 24 de octubre de 2014 con fractura de fémur luego que fue chocado cuando transitaba en bicicleta por calle Patricio Diez por el automóvil Renault Logan matrícula LCB 846 que conducía Ariel Marcelo Agustini, 49, quien intentó cruzar la avenida desde Lucas Funes sin observar lo suficiente, ya que con prioridad de paso avanzaba el ciclista.

Salmoral tiene 41 años de edad, es casado y padre de tres hijos en edad escolar. "Lo único que se hacer es medicina, no se hacer otra cosa ", le avisó al tribunal que ahora se tomará unos días para analizar y decidir si confirma o no su condena.

El fallecido Bonora tenía 48 años, era electricista, tenía esposa y 11 hijos, dos de los cuales se suicidaron poco después de su muerte y un tercero que fue descolgado al límite de la asfixia , le recordó la viuda al tribunal que llego de la ciudad de Santa Fe para escuchar a las partes en la audiencia oral y pública realizada el miércoles 04 de diciembre de 2019 en los tribunales de Reconquista.

El tribunal estuvo integrado por los jueces de Cámara Penal de la ciudad de Santa Fe, Alejandro Tizón, Roberto Reyes y Oscar Burtnik, quien ejerció la presidencia.

Salmoral fue asistido por los abogados Néstor Oroño y Alejandra Ferullo, quien le pidió al tribunal que revoque la condena porque el profesional no es merecedor de ningún reproche penal ya que la muerte de Bonora "fue un caso único que no tiene nada que ver con el actuar profesional" y que no se puede afirmar lo que dijo la Cámara que lo condenó. 

Sostuvo que "todos los médicos que declararon avalaron como correcto el obrar médico", y mencionó con nombre y apellido a uno por su gran experiencia en infectología, Juan Carlos Zanuttini, jefe de esa sección en el Hospital Reconquista.

Otras afirmaciones de la defensora:

Todo lo que se podía hacer se hizo y lo que pasó fue absolutamente extraordinario e inexplicable. Todos dijeron que hubieran hecho exactamente lo mismo, avalan categóricamente lo que hizo Salmoral .

Reprochó que la Cámara que lo condenó "se desentendió de todo el material probatorio y tomó como cierta una única pericia vertida por una médica de extraña jurisdicción, que no es infectóloga, ni traumatóloga, ni clínica médica, trabaja como médica legista en Ituzaingó, aparentemente, porque ni está corroborado", en alusión a la Dra. Nilda Silvia Mabel Garrido, médica forense del Poder Judicial de la Provincia de Corrientes, quien presentó un informe lapidario contra Salmoral, citada en la causa como testigo de cargo. A ese testimonio muy negativo buscó descalificar la defensora, asegurando que "fue contra lo que declararon la totalidad de los demás profesionales".

Siguió el otro defensor, Oroño, quien le dijo al tribunal que la condena al médico Salmoral "es arbitraria", y acusó que el Dr. José Mántaras, quien redactó la condena a la que adhirieron sus colegas Eduardo Bernacchia y Carlos Renna, "nunca pudo olvidar su rol de fiscal y se traduce en la forma que encaró el estudio del caso y su resolución ". Opinó que Mántaras "o no leyó la cantidad de estudios presentados o actuó con un severo prejuicio ".

Reprochó que en la condena habla de un "innegable cuadro infeccioso que no fue detectado en ninguno de los estudios. No había ningún signo exterior que haga suponer que existía esa infección, la que fue descubierta recién cuando se produjo la intervención quirúrgica", eso fue horas antes del fallecimiento. Para la defensa el fallo denota "total falta de estudio " de la cámara.

Expresó agravio también porque entienden que fueron cambiando el hilo de la acusación desde la imputación hasta la condena, lo que "vulnera un principio innegociable del proceso penal que es el de la coherencia que debe mantenerse desde la imputación hasta la resolución definitiva. Ese principio de coherencia aparece destrozado por el Dr. Mántaras quien de manera totalmente irreflexiva" sentenció y los demás jueces adhirieron.

Criticó también que la condena sea del tribunal de alzada, el que "nunca logró captar la esencia del caso, puede ser por prejuicio hacia el imputado o puede deberse a la deficiencia o carencia de elementos con los que actúa un tribunal de alzada, lo que vulnera el principio de inmediatez ".

A entender del defensor Oroño, si el tribunal de alzada creía que la sentencia de primera instancia debía ser anulada, debía volver a primera instancia. Sostuvo que el recurso de la cámara es para el imputado. Consideró que la cámara no estaba habilitada para dictar la condena; y que además en ningún momento la acusación cumplió con el imperativo del artículo 41 del código penal de individualizar la pena.

Nota de la redacción: El Artículo 41 dice que los tribunales fijarán la condena de acuerdo con las circunstancias atenuantes o agravantes particulares a cada caso y de conformidad a ciertas reglas, teniendo en cuenta la naturaleza de la acción y de los medios empleados para ejecutarla y la extensión del daño y del peligro causados; también la edad, la educación, las costumbres y la conducta precedente del sujeto, la calidad de los motivos que lo determinaron a delinquir, especialmente la miseria o la dificultad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos, la participación que haya tomado en el hecho, las reincidencias en que hubiera incurrido y los demás antecedentes y condiciones personales, así como los vínculos personales, la calidad de las personas y las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión que demuestren su mayor o menor peligrosidad. El juez deberá tomar conocimiento directo y de visu del sujeto, de la víctima y de las circunstancias del hecho en la medida requerida para cada caso. Para el defensor ese artículo no se cumplió en la condena; y que tampoco la cámara podría haber condenado porque consideran que no hubo una petición concreta de pena seleccionada, individualizada, por parte de los acusadores. Al respecto sugirió al tribunal que revise un fallo que benefició en Santa Fe a dos conocidos médicos. Dijo Oroño que reconoce la pasión del Dr. Mántaras "pero suple una misión clara que correspondía a la acusación".

Pidió formalmente que el tribunal anule la sentencia de alzada del 20 de marzo de 2019 por la cual se condenó al Dr. Salmoral por homicidio culposo; en su defecto, de no hacer lugar a la nulidad, revoque el fallo por los mismos argumentos ya que "se vulnera el debido proceso, la legalidad y el estado de inocencia ", y guardó reserva del recurso de inconstitucionalidad y eventualmente del recurso extraordinario ante la Corte.

 

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El abogado de la familia Bonora, Lucio Vallejos, sentado junto al fiscal Rubén Martínez. Detrás de ellos vemos en la audiencia a la viuda de la víctima y a una de sus hijas.   

Lo que dijo el Fiscal 

Rubén Martínez solicitó al tribunal la ratificación del fallo recurrido porque el médico Salmoral "desatendió al paciente a su cuidado lo que causó la muerte".

Recordó que el paciente estuvo "31 días sometido a un cuidado que no fue efectivo, produciéndose el deceso por una quebradura de fémur".

Echó en cara al médico que el paciente no estaba en condiciones de soportar una intervención quirúrgica porte tenía 38 grados de fiebre, laboratorio alterado y la querella agregó que los glóbulos blancos estaban altísimos, que todo eso está en la historia clínica, lo que pidió que el tribunal tenga en cuenta. "Las pruebas están en la historia clínica ", remarcó Martínez.

También reprochó que el Arco en C  ya estaba reparado el 7 de noviembre y en lugar de operarlo inmediatamente lo pusieron en lista de espera porque pensaron que no era de urgencia, otro error.

Recordamos que cuando fue internado Bonora el 24 de octubre de 2014 ese aparato estaba fuera de funcionamiento y el paciente falleció el 26 de noviembre, horas después de la intervención quirúrgica que puso al descubierto la infección severa que hasta entonces el médico no había advertido. Y según el fiscal la situación de Salmoral "se agrava porque los estudios que él mismo pidió demostraron que había infección, claramente los doctores declararon que descartaban otra cosa que la infección en el lugar de la fractura, y debieron determinar eso, no decir que sorpresivamente al ingresar en la cirugía se encontraron con la sorpresa y que fue un caso fortuito. Fortuito sería un imprevisto, algo no previsible, pero estuvo 31 días sometido a estudio por un especialista, ¿cómo no pudieron detectar dónde era la infección que persistía y se manifestaba con glóbulos blancos elevados, fiebre y otros síntomas que eran evidentes?.

Señaló que "el 18 de noviembre le indicaron dónde estaba la infección. No fue sorpresiva la aparición de la infección, no se puede producir de un día para otro, los propios testigos marcaron que la evolución fue de entre 10 y 15 días, de tal manera que no parece razonable pensar que pueda sorprenderlos. Podrían haber descubierto la infección sin ninguna duda ", sostuvo el acusador público.

Sobre la doctora Nilda Silvia Mabel Garrido, médica legista y forense del Poder Judicial de la Provincia de Corrientes, cuyo informe la acusación considera lapidario para Salmoral y que por lo tanto fue atacada por la defensa, el representante del Ministerio Público de la Acusación reprochó que los abogados de Salmoral hayan manifestado "animadversión porque es de corrientes, como si por ser de allí no fuera médica"; y destacó el "concienzudo" informe día por día basado en la historia clínica que realizó la profesional correntina convocada por la querella, precisamente imaginando que los profesionales de Reconquista podrían actuar corporativamente en defensa de su colega. 

El fiscal también pidió al tribunal que tenga en cuenta que la condena de Cámara "razona sobre otras pruebas que coinciden y acreditan los dichos de la Dra. Garrido"; pues intentó demostrar que de los testimonios de varios médicos locales también sale el plexo probatorio para la condena, y nombró a varios, entre ellos al traumatólogo Ledesma, quien declaró en el juicio que "él hubiera seguido estudiando el caso" convencido que se debió haber encontrado la infección en un lugar muy posible que era en la misma fractura.

Recordó que el justiciable Salmoral "fue el médico tratante, es evidente que sospechaba que algo había, sino no hubiera pedido la participación de clínica médica, pero cuando le dijeron qué había, ahí no hizo absolutamente nada y fue esa fundamentalmente la causa, subestimó el estado de Bonora sin tomar una medida concreta antes que fuera tarde".

Mirando al tribunal, reflexionó: "Que en el Siglo XXI se muera una persona por una quebradura de fémur es un problema que nos tendría que tener por lo menos a todos preocupados ".

Para el fiscal quedó demostrado "sin ninguna duda " que "la infección fue la causal de la muerte  junto a la demora de Salmoral en tratar esa infección" siendo que "estaba claro que el paciente estaba grave, tal es así que en Terapia Intensiva le pusieron cinco litros y medio de sangre, la totalidad, para tratar de compensarlo y no respondió a ninguna de las maniobras y falleció a las 11:00 am del día siguiente que lo ingresaron a terapia. No hay ninguna duda que se murió por la infección que no fue detectada a tiempo. No se murió de otra cosa ajena, se murió de eso, hay una secuencia lógica y apreciada, lo demuestra la sana crítica, ni exploraron la zona para buscar la infección , le daban Diclofenac para calmar los dolores, algo para evitar los coágulos y un hepatoprotector porque el calmante le producía gastritis. Así lo tuvieron 31 días, recién aplicaron antibióticos cuando lo abrieron para la operación", reprochó Martínez, preguntando ¿por qué no aplicaron antibióticos?, ¿era preferible dejarlo avanzar al problema?; debió extremar todo lo que su ciencia y conciencia llamaba y los recursos necesarios para poder evitar lo que ocurrió", y reitero el pedido al tribunal para que confirme la condena porque además el desacuerdo de la defensa sobre la valoración de la prueba que hizo la Cámara al condenarlo a Salmoral "es simplemente un desacuerdo".

La pericia que no es 

Para el fiscal lo que se presentó al juicio con la firma del Dr. Garro "no es una pericia, es un informe que ni siquiera esta redactado como médico sino con términos jurídicos"; y de paso cañazo: reprochó que el profesional haya dicho que si hubiera estado en ese lugar hubiera hecho lo mismo que Salmoral siendo que sabía que el tratamiento terminó con la muerte del paciente.

Aprovechó para rectificar al defensor Oroño, avisándole que la Cámara puede revocar sentencia y condenar y/o aumentar penas.

 

La participación del abogado querellante 

Lucio Vallejos adhirió "a todo" lo que dijo el fiscal y le dijo al tribunal que a su entender la defensa hizo referencias a "situaciones muy equivocadas y tergiversadas de la realidad" en referencia a los elementos aportados en la causa en informes y declaraciones testimoniales que pasaron por el tribunal.

Acusó que la defensa pretendía tergiversar algunos dichos de los médicos citados al juicio, que encima es evidente que declararon con parcialidad citados por la defensa; pues sostuvo que "todos los médicos dijeron que una posibilidad era la infección, y si era así, ¿por qué no se estudió esa probable infección?. Debió hacerse así, el Dr. Salmoral incumplió una ley fundamental de la medicina. El Señor Bonora, el 25 de noviembre de 2014, día previo al fallecimiento, entró con 38 grados de fiebre y lo avala la historia clínica; pero igualmente el Dr. Salmoral procedió a la cirugía y se encontró con la infección en el lugar de la fractura. Que no diga la defensa que ingresó un paciente compensado. Todo consta en la historia clínica, infección de fractura en fémur derecho y 38 grados de temperatura, dice la historia clínica, ¿era aconsejable proceder a la operación?, ¿era aconsejable eso?, evidentemente no, que no digan que entró hemodinamicamente estable a la cirugía. Y hay muchos otros elementos". De todas maneras dijo que entiende que la defensa haga su trabajo, pero que la Cámara Penal "explicó bien las razones de la condena".

Refirió al informe del médico forense Horacio Goldaráz, quien sobre las posibles causas de muerte de Bonora, entre sus conclusiones dijo que no le fue posible determinar la causa de muerte, pero si las posibles, que son fallas multisistémicas, shock séptico, hipovolemia y otras, pero que la muerte de Bonora "para nada fue un caso fortuito sino que fue por la indebida atención del Dr. Salmoral, cualquier causa posible se debe a una falta de atención médica de parte del Dr. Salmoral y el Dr. Salmoral tiene que hacerse cargo".

Sobre que la atención médica no garantiza resultados como dijo la defensa, que no acepta responsabilidad ni civil ni penal, preguntó: ¿dónde está la responsabilidad del médico que debe poner todo su conocimiento y la ciencia?. ¿Cómo que no va a generar responsabilidad civil y penal?".

Recordó que en el juicio el Dr. Osvaldo Tomadín, jefe de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital declaró que lo recibió al paciente "en muy mal estado" y no estable como sostiene la defensa. "Que no digan, porque no está en el expediente que ingresó a terapia en buen estado de salud, llegó a tener 50.000 glóbulos blancos cuando de 5000 a 10.000 es lo normal y con 38° de temperatura. ¿Por qué no se verificó de dónde provenía esa fiebre?, ¿por qué no se investigó más el aumento de los glóbulos blancos?. Evidentemente estaba ante un proceso infeccioso que no se determinó por una negligencia del Dr. Salmoral" .

"El propio Salmoral había escrito que no podía operarlo el 13 de noviembre porque tenía alta temperatura, ¿por qué después lo ingresó a operar el 25 con laboratorio alterado?. Ahí también se produce un acto de imprudencia del Dr. Salmoral. Varias veces lo dijeron los médicos y quedó en la historia clínica, lo dijeron los Dres. Merkel y Franco, que la infección podría estar en la fractura del fémur pero no se hizo nada porque el Dr. Salmoral nunca se interesó en su paciente. El Dr. Osvaldo Tomadín dijo que Bonora ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva con shock séptico, con taquicardia e hipertensión arterial producto de la infección y eso está en la historia clínica, agregó el abogado acusador, reclamando "que no diga la defensa que ingresó bien, no es así"!. Recordó además que el Dr. Tomadín le aplicó sobre el final de la vida un antibiótico de amplio espectro y eso está en la historia clínica.

Criticó que Salmoral haya dejado al paciente con calmante, algo para la gastritis y algo para dormirlo... "¡No lo podés dejar sin medicamento!".

Pidió al tribunal que también tenga en cuenta el aporte de la Anatomopatóloga (María Valeria Berutto, del Instituto Médico Legal de Rosario) quien informó en el juicio que determinó que en los restos del fallecido Bonora encontró que "el proceso crónico, agudo y muy severo venía en evolución durante un tiempo con un cuadro que se agudizó; había un agente agresor, la cronicidad o tiempo es de semanas y seguía destruyendo... ".

Igual que el fiscal recordó que el traumatólogo Ledesmadijo en el juico que frente a la fiebre alta y glóbulos blancos altos él lo hubiera seguido estudiando al paciente. "Todas estas cuestiones dejan entrever que el Dr. Salmoral no hizo lo que tenía que hacer o hizo poco o prácticamente no hizo nada y cuando hizo la incisión en la fractura el cuerpo estaba todo podrido, podrido por dentro, ¿ustedes se imaginan el dolor?. Bonora se lo manifestaba a los médicos, enfermeras, a la familia… cómo decir que fue un caso fortuito?, hubo inacción del Dr. Salmoral" y volvió a reprocharle qué lo haya operado en el estado en que se encontraba. "No puede decir la defensa que fue un caso fortuito ".

El querellante terminó pidiendo al tribunal que se mantenga la condena de la Cámara Penal de Apelaciones.

 

REPLICAS 

La defensora Alejandra Ferullo aprovechó el tiempo destinado a las réplicas para intentar rebatir "ciertas cosas que no son ciertas" y fueron expresadas por los acusadores. Sostuvo que "Clínica Médica en ningún momento descubrió lo que tenía Bonora. Se lo estudió y buscaron de captar focos infecciosos y no se encontró nada. El jefe de Clinica Médica, el Dr. Zanuttini y otros médicos declararon eso. El cuadro del paciente no indicaba aplicar antibióticos porque no se encontró el foco infeccioso. Tampoco es cierto que el paciente ingresó a cirugía con 38 grados, entró con buen estado general y asintomático, lo declaró el enfermero y el Dr. Palandri que confeccionó la ficha de anestesiología que la hizo después de concluida la cirugía, por eso se consigna los 38 grados, recién ahí se provocó la fiebre y el paciente se desestabilizó hemodinámicamente que es lo que también figura en la ficha, pero no es cierto que había ingresado en el mal estado que dice la acusación. Tomadín dijo que el cuadro de shock séptico era presuntivo. Todos los médicos avalaron la conducta de Salmoral como correcta y ajustada a derecho”, remarcó la Dra Ferullo.

 

RÉPLICA DEL FISCAL 

Rubén Martínez remarcó que la historia clínica refleja que el 17 de noviembre de 2014, las doctoras Merina Aylén Franco y María Laura Mercke refirieron a un foco infeccioso, "lo que no hicieron es encontrarlo".

En su réplica, el querellante Lucio Vallejos pidió al tribunal que observe la historia clínica.

 

TESTIMONIO DEL ACUSADO 

El Dr. Salmoral comenzó su intervención burlándose de los abogados acusadores diciendo que quería decir "un montón de cosas después de escuchar a los abogados hablar de medicina y en contra de 200 años de medicina"; y le aseguró al tribunal que "hice todo lo que corresponde, lo que está en los libros y tiene aval científico según estado del paciente, no hacemos lo que se nos ocurre. Sabiendo los resultados somos todos buenos, pero uno va viendo la evolución y hacemos lo que dicen los libros y eso hicimos".

Remarcó que la fiebre puede ser por muchas razones, hasta por el estrés por la misma fractura. "Se hizo lo que dicen los libros. La fiebre desapareció, el paciente no hizo mas fiebre, no se puede seguir estudiando un paciente que está sin fiebre y glóbulos blancos en descenso, por eso se entró a la cirugía". 

Explicó que él medicó a Bonora con un protector gástrico, Diclonfenac para el dolor y algo para evitar tromboembolismo. "Hice lo correcto en todo momento, soy un médico bien formado, todo esta avalado por la bibliografía, esa es la realidad, nada mas que eso ".

 

SORPRESA 

Cuando terminó de hablar el acusado sorprendió el abogado de la viuda pidiendo que el tribunal la escuche, a lo que la defensa de opuso porque ya había cerrado el acusado, que es el último que tiene la palabra en un juicio. El tribunal deliberó unos instantes y le pidió a Vallejos que fundamente la razón de su pedido, lo hizo refiriendo a la ley. La defensa remarcó que en su opinión no está previsto que lo haga en esta ocasión, y pidió que si le daban la palabra a la viuda, luego le den nuevamente la palabra a la defensa. Los jueces volvieron a deliberar, ahora ya en un breve cuarto intermedio en el que se encerraron a solas, y al volver a la sala anunciaron que le daban la palabra a la viuda.

 

EL TESTIMONIO DE LA VIUDA CON REPROCHE Y PEDIDO DE JUSTICIA: 

 Mónica Moreyra dijo: "Lo único que quiero recalcar es que el 24 de noviembre (de 2014, a su marido) le tomó fiebre y tuvo 38 grados".

Reveló que al paciente "lo medicaban también con Diazepam y cada vez que llegaba al hospital lo encontraba durmiendo hasta que descubrí que le estaban dando Diazepam y le dije que no tome mas porque lo estaban dopando porque él se quejaba porque quería que lo operen".

Contó al tribunal que en un momento no había calmantes en el hospital y le dio uno que ella tenía porque la enfermera le dijo que sí, que podía darle esa pastilla.

Reflexionó que "por ahí te da de pensar que la justicia existe solo para algunos, no para todos ". 

"Pido justicia, porque aparte de que se murió mi marido dos hijosse me suicidaron a causa de eso, y salvé a un tercero de la soga, yo lo salvé. En 10 meses tuve 3 entierros y eso no se lo perdono ni deseo a nadie, tampoco se lo deseo a nadie, solo el que lo pasa sabe lo que se siente", y contó que su nene de 10 años "encontró a su hermano colgado a causa de lo que le pasó al padre".

Contó que a ella le parece que el Poder Judicial "tira más para el poder que para el que no tiene, y es vergonzoso ".

Fue entonces cuando tomó la palabra el juez Reyes, quien le respondió que para hacer justicia están ellos ahí y lo harán en el plazo legal. Prometió examinar exhaustivamente todos los elementos y dictar sentencia según corresponda, le aseguró que ni él ni sus pares tienen en cuenta diferencia de clases sociales ni de ninguna especie, "se dicta sentencia a todos por igual, se lo asegura este tribunal, comprometo la responsabilidad de los tres integrantes de este tribunal porque los conozco a los colegas y sé de su idoneidad y capacidad", concluyó con mucha paciencia.

 

OTRA VEZ TOMÓ LA PALABRA SALMORAL 

Ejerciendo el derecho a la última palabra antes del veredicto, el médico acusado volvió a remarcar al tribunal lo que habían dicho sus defensores, que la fiebre no consta en la historia clínica y el Diazepam él no lo indicó; "y hay que ver quién firmó eso en la historia clínica", remarcando que "no soy el único médico tratante ".

Le dijo a los jueces que él no entiende "Por qué tendría que ser condenado si se trabaja en equipo?".  

Aseguró que "Justicia queremos todos. Tengo 41 años, soy casado, tengo 3 hijos en edad escolar y lo único que se hacer es ser médico. También quiero justicia, justicia rápida porque el daño que me ha hecho a mi todo esto es irreparable a mi prestigio, a mi carrera, a mi salud y a mis proyectos. Nadie entiende cómo hay que sobreponerse a todo ésto y salir a trabajar y más en una ciudad como ésta donde todos se conocen y todos saben. Por suerte encontré el apoyo de mucha gente pero a la noche uno piensa en todas las injusticias que suceden, así que justicia pedimos todos y esperamos que sea rápido".

A las 13:23 horas del miércoles 04 de diciembre de 2019 terminó la audiencia de apelación y ahora el tribunal pasará a analizar todo lo que escucho y le sugirieron las partes que tengan en cuenta, van a deliberar y finalmente producirán la sentencia que -avisaron- será dentro del plazo legal.

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El tribunal que confirmó la condena para el médico Salmoral, compuesto por los jueces de Cámara de Santa Fe Alejandro Tizón, Oscar Burtnik (presidente) y Roberto Reyes.
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Juez Oscar Burtnik.
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Juez Roberto Oscar Reyes.
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Juez Alejandro Tizón.

LA CONDENA 

La Cámara Penal de Apelaciones, tribunal compuesto en este caso por los jueces de Segunda Instancia José Mántaras; Carlos Renna y Eduardo Bernacchia, condenaron al médico Gustavo Esteban Salmoral a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional y cinco años de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión médica de conformidad a lo normado por el artículo 84, primer párrafo, 26,40 y 41 del C. Penal Argentino.

 

Con este fallo de segunda instancia, la Cámara Penal revocó por inconsistente el fallo de primera instancia firmado por el entonces juez Ireneo Berzano (ya jubilado) quien había resuelto absolverlo penalmente al médico Salmoral en mayo de 2017.

Tanto el fiscal Rubén Martinez como la querella habían interpuesto recurso de apelación convencidos que debía ser condenado como autor penalmente responsable de haber causado la muerte de Máximo Bonora, por violación a los deberes de cuidado que le exigía su condición de médico tratante.

 

LA SOSPECHA SOBRE EL ANESTESISTA 

En la  misma resolución que condenó a Salmoral, la Cámara Penal "en función de las constancias obrantes", resolvió correr vista al Ministerio Público de la Acusación a los fines de evaluar la eventual responsabilidad del médico anestesista Javier Marcelo Palandri. A la fecha, habiendo transcurrido 9 meses de esa indicación, ningún fiscal avanzó en este sentido, pudo corroborar ReconquistaHOY en el M.P.A.

 

LA SITUACIÓN DEL DIRECTOR 

Quien era director del hospital Reconquista cuando sucedió la muerte de Máximo Bonora, Dr. Roberto Ceballos, también estuvo imputado en la causa, en su caso por incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que el fiscal entendía que "omitió o retardó ejecutar actos propios de su función, que de haberse ejecutado hubiera contribuido quizá a evitar la muerte de Bonora", pero finalmente fue sobreseído.

 

LA DENUNCIA PENAL 

La causa penal se inició el 25 de noviembre de 2014 con una denuncia penal realizada ese día por la concubina de Máximo Oscar Edgardo Bonora. Fue un día antes de la muerte, cuando ya agonizaba.

 

Bonora no tendría que haber muerto, había opinado el entonces ministro de Salud 

"No se tenía que haber muerto, estoy seguro, ahora vamos a investigarlo",  fue la frase más contundente del entonces Ministro de Salud, Mario Drissun, en su paso por Reconquista en medio del escándalo por la muerte que se presumía absurda, de un paciente que ingresó por una fractura y se demoró la operación hasta que murió por una infección, pasado un mes de internación. "Nos interesa muchísimo que se esclarezca todo, si ha habido mala praxis seguramente estaremos apoyando la justicia", también había dicho.

Mario Drissun llegó a Reconquista pocos días después de la muerte de Bonora, cuando el caso estaba fuertemente instalado en la sociedad, con gran repercusión. Vino acompañado por varios colaboradores de su cartera, entre ellos el responsable del Área Legal, “lo que da cuenta de la preocupación del Ministerio por lo que ha pasado", expresó.

Reconoció que "no es normal"  que se muera alguien por una fractura, aunque no sabe exactamente qué es lo que ha ocurrido, "pero si hubo negligencia se va a actuar en consecuencia. Les garantizo que cuando tengamos los resultados vamos a tomar medidas acordes”. 

"Se nos murió un paciente, nos duele enormemente, vamos a investigar hasta las últimas consecuencias. Cada paciente que se nos muere nos duele. Si hubo mala praxis vamos a sancionarlo",  remarcó enérgicamente. 

El caso tuvo repercusión además en el Legislativo de la ciudad, que pidió explicaciones al Ministerio de Salud.

 

Polémica y comunicado 

Durante el desarrollo del juicio en 2017, el abogado querellante por la familia Bonora, Dr. Lucio Alcides Vallejos, había dicho en declaraciones a ReconquistaHOY que si el médico Salmoral no era condenado por la muerte de Bonora, “el hospital se va a convertir en una carnicería, los médicos van a hacer lo que quieran, cuando quieran, y nadie podrá decir nada, hay que tener en cuenta eso” . 

Al respecto se emitio un comunicado firmado por "los trabajadores de la Salud Pública", quienes le contestaron que "está ejerciendo violencia, primero hacia los que allí trabajamos a pesar de condiciones adversas, y segundo hacia los pacientes que cuentan con este Hospital como único efector Público de complejidad en la zona, generando temor y desconfianza en la atención".

Aseguraron que "el hospital no se va a convertir en ninguna carnicería... Los médicos no van a hacer lo que quieran, y cuando quieran porque esta profesión tiene sus derechos y obligaciones. Los que sí podrán decir y juzgar nuestro accionar es la Justicia en la cual confiamos plenamente, garantizando el debido proceso", y manifestaron "el total repudio a estas expresiones, e invitamos a dicho profesional a rectificar o ratificar sus dichos, a la brevedad", cosa que el abogado no hizo. Es mas, hizo pública advertencia que demandará al médico Ricardo Fáriz por lo que entiende fue una amenaza que le hizo apenas terminó la lectura del veredicto que en primera instancia había absuelto a su colega Salmoral.

 

ANECDOTARIO 

Máximo Bonora fue transmitiendo su muerte a través de mensajes por WhatsApp a ReconquistaHOY, con audios y fotos. Los primeros días contaba cuestiones graciosas sobre su pierna colgada de un clavo y agradecía con emoción al hospital como lo estaban atendiendo, pero con el correr de los días comenzó a advertir que las cosas empeoraban y continuó con quejas que se convirtieron en durísimas críticas por la desatención, mientras él mismo observaba el agravamiento de la pierna y su estado general. Lo propio hacía su familia. Incluso su mujer se acercó a ReconquistaHOY a advertir que lo estaban dejando morir porque era a simple vista cómo avanzaba la tremenda infección. Sin embargo el médico acusado sostuvo siempre que recién descubrió la infección cuando abrió la pierna para operar, horas antes del fallecimiento.

 

Lucas David Bonora se suicidó el domingo 4 de octubre de 2015 cuando tenía 20 años y quien lo encontró en esa condición es su hermanito que entonces tenía 10 años, quien avisó a otros hermanos y cortaron la soga.

 

Iván Bonora se suicidó el 15 de abril de 2015 cuando tenía 24 años y vivía solo en el Departamento N° 1 de calle Belgrano al 3.549, en Barrio Lorenzón de la Ciudad de Reconquista.