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La personalidad del sacerdote Néstor Monzón y en qué situación pudo perder los frenos inhibitorios y abusar.

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Néstor Monzón en una celebración religiosa cuando aún no había sido suspendido. Tras ser denunciado por abusos sexuales fue suspendido y finalmente expulsado. La decisión llegó del Vaticano en diciembre de 2019 pero recién se dio a conocer el 07 de enero, luego de notificarlo en la celda donde está preso condenado a 16 años de prisión, pero aún sujeto a apelación.

Entre los argumentos de la condena a 16 años de prisión para el sacerdote Néstor Monzón, el tribunal tuvo en cuenta lo siguiente: 

"A la hora de analizar la personalidad del perpetrador, debemos recurrir al testimonio brindado por la Lic. Cravero, miembro del equipo interdisciplinario multifueros del Interior que depende del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba, que llevo a cabo la pericial psicológica del imputado, bajo el debido control de las profesionales propuestas por las partes. Resaltando en lo que aquí adquiere importancia que el imputado tiene tendencia a reprimir los afectos, emociones, impulsos y dificultades con los impulsos agresivos y sexuales, que más conflictúan a las personas neuróticas , que mientras el "YO" está obrando en un estado adecuado los puede manejar, los puede sublimar, es decir quitarle las energías libidinales  para destinarlas a una meta más sublime, más eleva, más a lo intelectual al trabajo cotidiano. Aunque podría haber algunas situaciones particulares que hacen que el "YO" pierda la eficacia en el control de los impulsos, y esto se ve por ejemplo en lo que hace a las cuestiones que tengan que ver con la agresividad, que tiene que hacer un esfuerzo extra para poder controlarlos y adaptarlos adecuadamente o expresarlos adecuadamente. En algún momento puede ser ambivalente ese manejo. Y esto puede deberse a una situación que desborde de la capacidad del "YO" que puede ser una situación traumática, v.gr. asalto, accidente, el cambio de lugar de su trabajo, alguna situación que impacta a nivel psicológico la energía que pone al "YO" en tener que hacer con ese exceso de energía, con esa situación traumática. Y es allí donde pueden plantearse situaciones regresivas  a un modo de un funcionamiento previo, es decir a regresar a un momento donde se sentía más seguro, obrando de un modo inmaduro distinto a lo habitual".

Luego habla de los indicadores de experiencias traumáticas tempranas.

Hay una utilización de mecanismo de intelectualización, de represión de impulsos que considera que no son los adecuados, de represión de agresividad, y ante ello hay mecanismos de formación reactivo, convirtiéndolos en lo contrario.

Así ante el conflicto o la necesidad de reprimir los impulsos sexuales o agresivos, que también está presente la posibilidad de sublimarlos de poder controlarlos racionalmente. No es que sea una persona que no tiene ningún freno inhibitorio, sino que puede hacérselo en condiciones de normalidad, pero cuando alguna condición o algún factor psicosocial estresante o alguna circunstancia que en particular lo desestabiliza es probable que pueda haber algún descontrol de esos impulsos .

Para el abusador regresivo, la motivación del acto está dado en la necesidad de reafirmarse en su autoestima, actúan por un factor desencadenante, puede ser por el nivel de estrés, alcohol, etc.. Y dentro de esas situaciones estresantes puede estar dada por el cambio de destino laboral. Concretamente a Monzón el cambio de parroquia le produjo un trastorno de la ansiedad, por lo que debieron medicarlo. Coincidiendo tiempo espacialmente ese descontrol con la fecha de ocurrencia de los eventos abusivos, lo que constituye un elemento más, revelador de su responsabilidad jurídico penal por los hechos encontrado responsable.

Además, surge claro que el imputado no tenía incapacidad alguna o imposibilidad de comprender la criminalidad de sus actos. Como tampoco se han invocado y menos aún verificado la existencia de alguna causa de exculpación o disminución de la capacidad de comprender sus actos.

Concluyendo con estos relatos de quienes escucharon en primera persona a las víctimas de los hechos y de los demás elementos probatorios producidos en el debate es que existen sobrados motivos para entender en lo sustancial, que los hechos de abuso sexual sobre (nombra a la niña víctima) y (el nene víctima), existieron, y que ellos ocurrieron en el ámbito de la Iglesia María Madre de Dios, más precisamente en la casa parroquial, los que fueron perpetrados por Néstor Monzón, al final del mes de noviembre de 2015.

Esto también figura en los fundamentos del tribunal que por unanimidad condenó al sacerdote Néstor Monzón a la pena de 16 años de prisión por haber abusado sexualmente de dos niños de 3 años de edad.

 

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