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Juicio por el femicidio de Rosalía Jara: Testigo íntima de la víctima reveló al tribunal información que complicó aún más al profesor Valdéz.

Aquí también repasamos qué dijeron los acusadores y el defensor en los alegatos en la apertura del juicio.

Revelaciones que hizo la testigo:

La relación sexual entre Rosalía y su profesor comenzó cuando ella tenía 12 años; entonces iba a sexto grado.

La esposa del profesor sabía de la relación extramatrimonial porque un día Rosalía fue a la casa del profesor a reclamarle la paternidad de su nena.

Cuando tenía 11 años, Irina también se sintió acosada por el profesor.

El testimonio:

Irina Jara, 20, reveló ante el tribunal oral que ella sabía de la relación del profesor Juan Valdéz con Rosalía Jara, que comenzó cuando ella tenía 12 años y cursaban juntas el sexto grado en la Escuela Primaria San José Obrero de Fortín Olmos.

El profesor Valdéz les daba clase "desde cuarto o quinto grado", y cuando iban a sexto grado, Rosalía le confesó a su prima la relación, que se veían a escondidas, que tenían relaciones sexuales y que Valdéz le daba dinero de vez en cuando, que la pasaba a buscar, primero en un auto gris y luego en un auto blanco; y que incluso ella supo acompañarla para que se encuentren en la garita y otros lugares donde él la pasaba a buscar; y que Valdéz "siempre la llamaba".

Señaló que "eramos muy cercanas, nos criamos juntas"; y que cuando Rosalía quedó embarazada, a ella le contó que fue producto de la relación con el profesor; y que incluso la esposa de Valdez sabía de la relación porque cuando Rosalía fue a casa a pedirle que reconozca la hija, estaba ella.

Recordó que Rosalía quedó embarazada a los 15 años y que cuando transitaba el segundo mes de embarazo su prima le contó que era con el profesor Valdéz.

El defensor marcó una contradicción porque sostuvo que en una declaración anterior Irina había dicho que la relación empezó a los 14 años; pero ante el tribunal Irina insistió que a los 12 años comenzó la relación, recuerda que iban a sexto grado.

Indicó además que ella también se sintió acosada por el profesor cuando tenía 11 años por la forma que le tocó la mano cuando le dio dinero para que se lo tenga durante la clase.

El juicio:

El profesor Juan Valdez está siendo juzgado desde este martes 07 de julio de 2020 por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género (femicidio). Los acusadores piden prisión perpetua. Es por haber matado a Rosalía Jara. 

Tribunal está compuesto por los Jueces Gonzalo Basualdo (presidente), Norma Senn y Mauricio Martelossi.

Fiscal: Gustavo Latorre.

Querellantes: Carolina Walker y Matias Pautasso, en representación de Liliana Jara, madre de la víctima.

Defensores: Jorge Faisal y Gustavo Ramón Aguirre como asistente.

El juicio oral y público comenzó a las 09:05 horas de este martes 07 de julio de 2020 en los tribunales de la ciudad de Vera. En el inicio estuvo como oyente el Fiscal Regional Rubén Martínez, quien indicó que concurrió para darle su apoyo al trabajo del fiscal Latorre, quien cree que podrá demostrar que Valdéz fue el autor del homicidio de Rosalía.

Este martes fueron los alegatos de apertura de todas las partes y luego se produjeron las primeras testimoniales. 

El juicio se desarrollará hasta el lunes 27 de julio.

Los alegatos de clausura  están programados para el jueves 30 de julio a las 8:30.

La sentencia  se dará a conocer en el mediodía del lunes 03 de agosto de 2020.

 

Lo que dijo el fiscal Latorre en su alegato de apertura: 

Valdéz era profesor en la Escuela San José Obrero N° 1211 de Fortín Olmos donde Rosalía concurrió desde Jardín de Infantes hasta terminar 7° grado. Allí comenzó Valdéz una relación extramatrimonial cuando Rosalía tenía 14 años aprovechándose de la extrema vulnerabilidad económica y de género, aparte de que era su docente. Fruto de esa relación nació la hija en común.

Refirió al “poder desigual” entre Rosalía y el imputado, quien con manipulación psicológica y económica pudo mantener oculta la relación extramatrimonial.

Recordó que Aldo Agustín Mansilla reconoció a la hija de Rosalía como suya, hasta que se rompió la convivencia y ella inició juicio de alimentos, por lo que Mansilla inició un juicio de impugnación de la paternidad, lo que motivó que Rosalía aumente reclamos sobre Valdéz para que se haga cargo de la paternidad y de los alimentos. También Rosalía tuvo un intento de suicidio, lo cual consta por una actuación judicial.

El 30 de junio de 2017 Rosalía fue notificada del inicio del juicio de Mansilla, lo que la puso mal y comenzó a tratar de comunicarse con Valdéz. El 01 de julio de 2017 hubo 14 llamadas entre ambos celulares, siendo el último a las 22:17 horas, luego de esa llamada Rosalía no fue vista más y no hubo ningún llamado mas entre ambos.

En la noche del 01 de julio 2017, a la hora de la última llamada, Rosalía estaba en el Bar Vázquez de Fortín Olmos y al recibir el llamado se retiró. Hay testigos. 

En la garita la esperaba Juan Valdez y allí “Rosalía desapareció de la faz de la tierra”. Hay testigos que vieron “un automóvil nuevo, blanco y grande”, que el fiscal lo asocia al Toyota Corolla blanco de Valdéz.

Mencionó también la actuación del perro de las fuerzas de Seguridad que captó “el aroma de Rosalía” entre el Bar de Vázquez y la garita; y también dentro del automóvil Toyota Corolla del acusado.

Sostuvo que el 04 de julio de 2017 a la tarde-noche, Juan Valdez fue advertido por un policía amigo que le iban a secuestrar su teléfono celular por la desaparición de Rosalía Jara, por lo que “procedió a borrar de manera segura todos los archivos de su celular mediante maniobras de borrado seguro que no permiten recuperar los archivos”. Ese celular fue peritado y determinaron que en la noche del 04 de julio de 2017 Valdez manipuló el celular por espacio de mas de 2 horas, de 20 a 22:20 horas, cuando mediante técnica de borrado seguro eliminó para siempre registro de llamadas, mensajes, whatsapp, etc; y luego reinició el sistema creando nuevas cuentas de Facebook Gmail, Whatsapp, etc.  Al saber que le iban a secuestrar el teléfono borró toda la información, y sostuvo que todo eso será probado con el testimonio de los peritos durante el juicio.

También que probará que Valdéz mintió cuando dijo que la noche de la desaparición de Rosalía no había salido de su casa; y que incluso está el testimonio de su hija en ese sentido; además del geoposicionamiento del celular que determinó que el sospechoso salió y dónde esto.

También está la prueba de ADN sobre la paternidad que Juan Valdez pretendía ocultar; los cazadores que el 26 de agosto de 2018 encontraron los restos óseos y prendas de vestir que pertenecieron a Rosalía, en el campo de Braida, Km 34 de la Ruta Nacional 98; y que hay una lesión ósea que es de al menos un golpe mortal en la cabeza antes de abandonar el cuerpo; que Valdéz concertó una “cita premeditada” con Rosalía luego de 14 llamadas en el día, aprovechando que su esposa Elisa  Lorena Faisal había viajado a Santa Fe y volvía al día siguiente. Cuando Valdez se encontraba en inmediaciones del bar Vázquez, la llamó para que vaya a la garita donde la esperaba en su automóvil al que Rosalía subió voluntariamente y alejandose del lugar le provocó la muerte con al menos un golpe y depositó el cuerpo en el campo de Braida, luego de lo cual borró toda la información de su celular de manera segura.

Móvil del crimen:

Sostuvo el representante del Ministerio Público de la Acusación que probará en el juicio que el accionar del femicida estuvo motivado en los reclamos de la paternidad y de los alimentos. Intentó ocultar la relación extramatrimonial abusando siempre de la vulnerabilidad económica y la relación desigual de poder; y que demostrará que Valdez tuvo una conducta tícpica, antijurídica y culpable que se corresponde con el homicidio doblemente agravado por el vínculo, atento a la relación de pareja sin convivencia y por haber mediado violencia de género, tipificado en el artículo 80 incisos 1 y 11 del Código Penal, “todo se encuentra cabalmente demostrado en el accionar del imputado, lo que se demostrará a lo largo del proceso. Probaremos que Juan Oscar Valdéz ha sido autor del hecho que se le atribuye y debe responder en tal carácter. Contamos con numerosos testigos  que demostrarán la relación extramatrimonial, los reclamos de Rosalía por la paternidad, la suma de dinero que entregaba ocasionalmente a la menor y los lugares donde se encontraban.

Testigos del Bar Vázquez acreditarán que Rosalía recibió el llamado telefónico y se retiró del bar, todo corroborado. También testimonios de vecinos que vieron esa noche a Valdez deambular en auto por el pueblo; se probará también con el informe de los perros que Rosalía fue hasta la garita y que estuvo en el automotor. Con testigos especializados se demostrará el borrado seguro que hizo Valdéz en su celular y el inicio de las nuevas cuentas, se probará el geoposicionamiento, lo que probará donde estuvieron y se probará que es el padre de la menor. Todo es idóneo para demostrar la culpabilidad de Valdez y destruir su estado de inocencia, por lo cual se pedirá su condena a la pena de prisión perpetua”.

 

Lo que dijeron los abogados querellantes: 

Son dos los abogados que integran la querella en nombre de Liliana Raquel Jara, madre de Rosalía. Quien arrancó con el alegato de apertura es el Dr. Matías Pautasso, quien comenzó por adherir a todo lo dicho por el fiscal; y aseguró que probarán que “Juan Valdez es el femicida de Rosalía jara”, quien actuó con “dolo homicida” y con “al menos un golpe en el malar izquierdo” asesinó a Rosalía Jara y descartó su cuerpo adentro del campo “María Auxiliadora” de Sergio Braida, a 150 metros de la banquina.

Sostuvo que probarán que Juan Valdéz manipuló pruebas haciendo desaparecer los archivos de su celular, que el 26 de agosto de 2018, a un año y un mes de haber asesinado a Rosalía, aparecieron los restos óseos donde Valdez descartó el cuerpo con intenciones de que nadie pueda encontrarlo.

Le dijo al tribunal que “estamos convencidos que van a dictar una clara sentencia condenatoria. Probaremos que Valdez fue profesor de sexto grado de la víctima en la Escuela particular incorporada San José Obrero de Fortín Olmos, donde sedujo a la niña, como también intentó hacerlo con otras alumnas. Probaremos que mantuvieron una relación totalmente desigual, una relación de poder entre una persona de más de 30 años, profesor, con una alumna, con una niña; todo quedará demostrado con los testimonios y peritos en el juicio. Probaremos que Valdéz nunca se hizo cargo de su hija y que incluso intentó ocultarla, igual que la relación con Rosalía. Probaremos que actuó con desprecio de género, violentando y llevando a Rosalía hacia su muerte. Claramente Valdez actuó con dolo homicida en carácter de autor según artículo 80 incisos 1 y 11 del Código Penal, homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ser cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género.

Por la querella continuó la Dra. Carolina Walker, quien amplió diciendo que “es un juicio histórico porque representa el sufrimiento más profundo de las mujeres en nuestro país”; y que será “un antes y un después para las mujeres pobres a las que el Estado le dio siempre la espalda”; pues “Rosalía fue violentada toda su vida. El femicida comenzó mucho antes del 01 de julio fatal, lo que será sin dudas acreditado en este juicio”.

Pidió conocer la realidad de la vida de Rosalía Jara, la misma de muchas mujeres en argentina, con abusos, miserias, necesidades, privaciones y violencia, la que se manifiesta incluso en los cadáveres, como el de Rosalía que apareció tirado en un campo, lo que asoció con el famoso caso del “campo algodonero” de Ciudad Juárez, donde aparecieron los cuerpos de tres mujeres asesinadas y pasó a ser un caso ícono en la Corte Interamericana de Derechos Humanos referido a la falta de justicia, la impunidad de este tipo de delitos, lo que promueve la perpetuación de la violencia y que sea tolerada, una aceptación social de este fenómeno de violencia y la desconfianza de las mujeres en la justicia. Sostuvo que el modo de desaparición y muerte, y el hallazgo del cadáver, es una evidencia fundamental de la violencia, un cuerpo descartado como basura, el peor desprecio que podemos recibir las mujeres, “ni se respetan nuestros cuerpos muertos”, señaló.

Otro ejemplo  que puso es cómo devolvieron los restos de Rosalía a su madre: “en una caja envuelta con cintas de embalar, así devolvieron el cuerpo de Rosalía a su madre, eso es lo que valemos las mujeres para el Estado”; además puso en evidencia que “el estado no la encontró”porque el cuerpo fue encontrado por dos cazadores; y en contraste puso que el Estado le avisó mediante un policía a Valdez que lo estaban investigando.

“Hoy tenemos una gran responsabilidad: vamos a probar que Rosalía era una niña cuando conoció a Valdez, era una niña, y él abuso de su condición de docente, la corrompió afectiva, sexual y económicamente; y mantuvo una relación clandestina durante años, la embarazó y la desconoció, no la asistió económicamente y finalmente la asesinó.

Hizo formal pedido de condena a prisión perpetua para el acusado; y terminó señalando que “es impresionante lo que la demora de la justicia provoca en las víctimas, un proceso no puede durar 3 años”, reprochó.

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El Fiscal Latorre, la querellante Dra. Carolina Walker y colaboradores.

Alegato de apertura del defensor Jorge Faisal: 

Con el profesor Juan Valdéz a su derecha, el defensor dijo al tribunal que “este señor está acusado por una obsesión; sesgadamente, obsesionadamente, marcadamente, siempre, siempre se lo siguió a él, se obsesionaron con buscarle pruebas relacionadas con esta acusación que a entender de esta defensa no supera ni el mínimo tamiz para tener una sentencia condenatoria”.

Refirió a los hombres que “eran violentos con Rosalía, le pegaban, la hacían sentir mal, y todas esas personas van a pasar por acá (como testigos) porque están libres”.

Aseguró que en este juicio “no van a poder probar que Valdez era violento con Rosalía”; solo hubo una “incesante búsqueda” para hacer creer que Valdéz es “un monstruo, abusador, acosador, todos los adjetivos para hacerles creer a ustedes (el tribunal) que esta persona es detestable, pero no por eso cometió el delito. Comparto las hermosas palabras sobre violencia de género, pero se equivocaron de acusado”.

Después sostuvo que hubo varias irregularidades en el proceso, criticó que a Valdéz le secuestraron el auto y el teléfono sin presencia de un abogado, encima le tomaron declaración ocho policías, entre ellos los dos jefes de la Unidad y que le metieron los perros en el auto y todo se hizo sin testigos, cuando “siempre es necesario que esté el testigo, sino el acto puede tener una nulidad”.

También sostuvo que en este proceso se va a demostrar que un perito cargó crédito en el teléfono que le habían secuestrado a Valdéz; y además cambió y modificó cuentas de Facebook y WhatsApp, y resaltó que eso lo hizo un perito que tiene su título en Harvard, “no tomó ningún protocolo posible y es egresado de Harvard”. 

Faisal reveló que le dijo a su cuñado Juan Valdéz que “una sola prueba que me muestren y yo me voy… y acá estoy porque no me la mostraron y estoy mas que seguro que no me la van a mostrar, porque si es por indicios todos vamos presos, todos podríamos ser acusados, pero así no funciona el derecho penal. Se puede tener la persona presa por indicios, pero llegó el juicio y tus indicios ya no sirven para nada, tenés que demostrar la certeza y espero verla, pero más que nada espero que ustedes también señores jueces…”.

Desafió a los acusadores diciendo que no tienen la grabación donde conste que Valdéz la citó a Rosalía por teléfono, “eso es un invento; o tenés la llamada o lo inventaste, es fabulación parea intentar modificar la realidad de las cosas”.

Vengo a demostrar algo que no tendría que hacerlo, tengo que demostrar la inocencia, invirtieron la carga de la prueba”, reprochó; también que “era constante la obsesión de mantener siempre no solo a Valdez preso, sino decirle a la sociedad: tenemos un preso y tenemos el caso resuelto, sin lugar a dudas que eso querían demostrar”, Y recordó cuando el juez Gustavo Gon se tuvo que inhibir de seguir actuando en la investigación porque adelantó su opinión de que Valdéz seguiría preso hasta el juicio. “Se cumplió la profesía, que era mantenerlo preso, la obsesión de investigarlo solamente a Juan”. Ironizó también cuando le prolongaron la prisión preventiva a la espera del resultado del ADN de unos cabellos que encontraron en un nido de caranchos y resultaron ser pelos de caballo.

También Faisal reprochó al fiscal regional y otras autoridades que influyeron en la opinión pública mediante los medios opinando sobre el caso y con información infundada. Sostuvo que “la gente cree  lo que dicen en los medios, ojalá se empiecen a tomar medidas con lo que se dice en los medios, mas en las causas penales”.

A manera de desafío preguntó dónde están los “policías corruptos” que dijeron?. ¿Se inicaron investigaciones?, por qué no están acá?, por qué no están los encubridores, los facilitadores, por qué no están acá?. Hablar es fácil, acusar en los medios es fácil, pero probarlo es lo difícil. Solo estás vos Juan”.

Dio a entender que lo quisieron muerto al acusado, porque “muerto el perro se acabó la rabia”, que por eso lo tuvieron dos meses preso en la cárcel de Coronda en una celda mínima con cama de cemento, una canilla para tomar agua y una hendija donde le tiraban la comida, por lo que llegó a pesar 45 kg, hasta que la Cámara de Santa Fe dijo que lo envíen inmediatamente a la cárcel de Vera porque se violentaban garantías constitucionales. 

Recordó que el jefe de la PDI que llevó adelante las investigaciones en el inicio de la causa está preso también hoy, “sorprendente”. (Es por otro hecho, nada que ver con lo que ahora se procura dilucidar).

A mi me gustan los cuentos porque puedo fantasear, puedo inventar, fabular, porque en los cuentos puedo decir quién es el bueno y quien es el malo, vaya cuento!”, ironizó sobre la acusación contra su defendido, lo que entiende que no es más que “empecinamiento, obsesión, manía por demostrarle a toda la sociedad que tenían un culpable, sin lugar a dudas que es así, todo esto lastimosamente nos llevó a desperdiciar la oportunidad de encontrar los verdaderos culpables de lo que le pasó a Rosalía, pero estén seguros señores jueces de este excelente honorable tribunal, que no es esta persona que está a mi lado”.

Dijo que podría nombra miles de atropellos que violentan todos los derechos, como que no hubo principio de inocencia, ni de indubio pro reo… que siempre hubo un objetivo, tenerlo preso y condenarlo a Valdéz, pero se mostró seguro que en este juicio la defensa va a derribar esa obsesión que ha tenido a una persona presa por tres años; y la verdad que es una tristeza porque se perdió la oportunidad de saber qué le pasó a Rosalía jara. Cuando termine todo esto y den su dictamen, allí vamos a tener el resultado que se perdió la oportunidad de saber qué pasó con Rosalía jara”. 

Inocente, sin lugar a dudas”, dijo en referencia a su cliente, cuñado y defendido. Así terminó su alegato de apertura del juicio en la mañana de este martes 07 de julio de 2020.

 

EL ACUSADO NO QUISO HABLAR: 

En el inicio del juicio, el tribunal le ofreció al profesor Valdéz hacer uso de la palabra pero... "por ahora no", contestó al presidente del tribunal, Dr. Gonzalo Basualdo, quien de todas maneras le aclaró que podrá hablar cuando quiera.

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Juan Valdez y su abogado defensor Jorge Faisal.

Tras los alegatos de apertura se pasó a un cuarto intermedio y luego se retomó con los primeros testigos: Liliana Jara, Irina jara y Daniel Jara, madre, prima y tío de la víctima.