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"Una acción inhumana con violencia innecesaria, casi diría por placer", DIJO EL FISCAL EN SU ALEGATO DE APERTURA

Comenzó el juicio para Isaías Gómez, acusado del asesinato de Dolores Encina (83). El fiscal reveló impactante informe forense. El imputado contó su rol en el hecho. El drama de las drogas.

Isaías Natanael Gómez. Imagen del 29 de noviembre de 2021, cuando comenzó el juicio oral y público.

Dolores Felisa Encina había nacido el 26 de Mayo de 1935 y falleció en la madrugada del viernes 14 de diciembre de 2018 a los 83 años de edad, en el Hospital de Reconquista, donde estaba internada desde el domingo 9 de diciembre, cuando su yerno, Edgardo Peralta, la encontró inconsciente, desnuda y muy golpeada dentro del baño de la casa de calle Colón al 445, donde la anciana vivía sola, pues se autovalía perfectamente; incluso atendía su kiosco.

Por el hecho, este lunes 29 de noviembre de 2021, con los alegatos de apertura, comenzó el juicio para Isaías Natanael Gómez, 26, imputado por el delito de homicidio en ocasión de robo. El mismo se extenderá hasta el 9 de diciembre.

 El tribunal pluripersonal de enjuiciamiento está integrado por los jueces Martín Gauna Chapero, (presidente), Claudia Graciela Bressán y Gustavo Adrián Gon.

Por el Ministerio Público de la Acusación actua el Fiscal Aldo Gerosa; y a cargo de la defensa de Gómez, el abogado particular Roberto Daniel Pagura.

En su alegatos de apertura, el Fiscal Aldo Gerosa recordó que se juzga un hecho al que calificó que fue producto de "una acción inhumana, con violencia innecesaria, casi diría por placer".

 

Una acción inhumana, con violencia innecesaria, casi diría por placer.

 

El representante del Ministerio Público de la Acusación sostuvo que el 9 de diciembre de 2018, entre las 00:30 y la 01:30 am, Isaías Gómez ingresó junto a una o dos personas más a la casa donde vivía la anciana de 83 años, en calle Colón al 445.

Ingresaron al domicilio utilizando una ventana, se dirigieron al dormitorio donde estaba durmiendo Dolores Encina y "la golpearon salvaje e innecesariamente", ya que la anciana estaba sin posibilidad de defenderse, durmiendo, cuando fue sorprendida por varios atacantes.

Consideró que la mataron para obtener impunidad del robo.

Le provocaron lesiones contusas en región facial, herida contuso cortante en la región izquierda, lesión contusa con desprendimiento en partes blandas de la mano derecha, fracturas, fracturas maxilares y de hueso malar izquierdo, y una contusión hemorrágica bifrontal y temporal (contusión cerebral).

Luego de golpearla, la llevaron hasta el baño, sentándola en el inodoro con el cuerpo hacia la izquierda y la cabeza apoyada sobre la pared, quedando en la cama abundante cabello y sangre.

Posteriormente revisaron y revolvieron el dormitorio en busca de elementos de valor, y para dejarla totalmente aislada a Dolores, y que no fuera posible descubrir el hecho de inmediato, le rompieron la conexión del teléfono fijo que tenía y le sustrajeron el celular.

Además le robaron dinero en efectivo cuya cantidad no pudo determinar, la caja de la recaudación del kiosco, un televisor, una caja de cartón con adornos navideños, y un anillo de oro.

Sostuvo que robaron para comprar drogas ilícitas, no comida, no era la necesidad de conseguir un medicamento urgente, no hubo necesidad grave, urgente, imperiosa que atender. 

Se mostró convencido ante el tribunal de que va a demostrar durante el juicio cómo fueron los hechos.

Dolores falleció el 14 de diciembre de 2018 en el Hospital, donde fue internada el día 9 de diciembre cerca de las 13:30 horas, a causa de las heridas.

Ese sábado, especularon que habría vendido muchas cosas en su kiosco, y entonces tendría dinero; y al robarle, no querían ser reconocidos ni que pudiera la víctima identificarlos. Cree que eran conocidos de la víctima.

Dijo que va a probar durante el juicio, que Isaías Gómez era conocido del barrio y conocía el barrio, porque tenía parientes a pocas cuadras de ahí.

Conocía a la víctima porque el Kiosquito o despensa, era conocido en todo el barrio. Isaías sabía que Dolores estaba sola, y que tenía ese kiosco y que lo atendía ella, conocía el movimiento del barrio. 

El televisor robado lo trasladó en una bicicleta prestada, y a esa persona -que vive a seis cuadras del lugar del crimen- le regaló los adornos navideños.

Estuvo ofreciendo a la venta el televisor robado en inmediaciones de Pancho Villa, y allí le pidió a una amiga que le tenga un celular. Era el que robó en casa de la víctima.

Al televisor lo dejó en casa de una "muy amiga", Andrea Pérez, quien vivía en Barrio La Cortada, hasta que en la tarde del domingo se lo llevó a Héctor Andrés Ríos, supuestamente novio o pareja de Pérez.

En contraprestación, Ríos le dio "unos pesos, algunos fasos y dos gramos de cocaína".

A la 01:30 del domingo 9 de diciembre de 2018, muy pocos minutos después del hecho, andaba en la bicicleta que había pedido prestada, cuando en inmediaciones de calles San Martin y Habegger, se encontró con su amiga Andrea Pérez, quien estaba con otras amigas. Fue ahí cuando le pidió guardar un televisor en su casa.

Estando detenido, el imputado publicó en YouTube un Rap, cantando él, donde amenazó a una persona de sexo femenino, diciendo: "Te vamos a agarrar a vos putita, cuando te crucemos te cortamos en varias partes, te mato, yo con un 38 ando matando, acordarte puta vieja, que cuando tenga libertad los gatillos no se clavan". Cree el fiscal que sería dedicado a una de las personas que colaboró con él en el crimen.

De la víctima, contó que Dolores era una mujer nacida en el campo, en la Cuña Boscosa, solidaria, compañera, fue portera hasta jubilarse, muy activa, muy solidaria, muy querida por su forma de ser, pero lamentablemente una mujer asesinada.

Aseguró que las evidencias le permitirán acreditar la autoría y conducta de Isaías, a quien definió como un chico inteligente que se da cuenta de la situación. Detenido, lanzaba amenazas contra mujeres, que cree la fiscalía, que alguna lo mando al frente, lo delató. Resaltó que ni estando preso mostró dolor o arrepentimiento.

Anticipó que va a pedir prisión perpetua , por considerarlo a Isaías Gómez, autor del delito de homicidio doblemente agravado, por ser cometido con alevosía, en criminis causa, en concurso real con robo en carácter de coautor, reprochado en el artículos 80 inciso 2° y 7°; 164 y 45 del Código Penal; y alternativamente -por si el tribunal no se convence que la intención fue matarla- acusó por la figura de homicidio en ocasión de robo, para este caso, pidió condena a 23 años de prisión.

 

LA DEFENSA 

A su turno, el abogado defensor, Roberto Pagura, dijo que de ningún modo los hechos fue como lo plantea la fiscalía; en todo caso pudo haber sido un colaborador, lo que tiene un reproche inferior, según el artículo 46 del Código Penal, que establece que los que cooperen de cualquier otro modo a la ejecución del hecho y los que presten una ayuda posterior cumpliendo promesas anteriores al mismo, serán reprimidos con la pena correspondiente al delito, disminuida de un tercio a la mitad. Si la pena fuere de reclusión perpetua, se aplicará reclusión de quince a veinte años y si fuere de prisión perpetua, se aplicará prisión de diez a quince años.

 

Lo que declaró el imputado

Isaías Gómez declaró que ese sábado a la noche estaba en la casa de Andrea (Pérez), con Rocío Enciso y Luciano Ortiz. Luciano se fue a su casa a buscar ropa para bañarse porque íban a ir al boliche Pancho Villa, y mientras Andrea se escribía con Andrés Ríos, le dijo que espere un ratito, porque él le había dicho que iba a ir a la casa de una tía en Barrio Almafuerte a buscar plata. Veinte minutos después, llego Andrés y le dijo si lo podía acompañar y esperar con la moto en marcha porque ellos iban a entrar a una casa donde no había nadie, para sacar algunas cosas, a lo que accedió y fue con ellos. Quedó en la esquina aproximadamente 15 minutos, ellos fueron media cuadra, entraron, salieron, Andrés se subió adelante en la moto y Andrea detrás de él. Salieron de la casa con una cartera y un televisor. Llegaron al pasaje de la esquina de la casa de Andrea, en Barrio La Cortada, donde Andrés se despidió, y ella entró a escondida con el televisor y le escondió en una pieza que tenía al lado de la casa. Le pidió por favor que no le diga nada a las chicas, y cumplió.  "No les dije nada. Le dije que me iba a buscar plata y me regalo una cajita de decorativos navideños, y me fui a la casa de mi abuela, estuve 15 minutos, tome agua, comí algo, fume un cigarrillo, le pedí la plata a mi tía, charlé un rato con ella, salgo y me encuentro con un vecino. Le pregunte a mi tía si tenía una caja de un televisor que había comprado, porque me pidió Andrea. Le pido la bici a mi vecino para llevarle la caja a Andrea, en eso me encuentro con la sobrina de mi vecino, una nena de 6 años, y le regalo los juguetes navideños, y ahí me voy a la casa de Andrea, a dejar la caja. Cuando llego, ya no estaban, se habían ido al boliche. Voy por la calle que ellas se iban, entonces la llame aparte y le digo que había llevado la caja, que devolvía la bici e iba al boliche. Vuelvo a la casa de mi abuela, dejo la bicicleta y me voy al boliche caminando, estuvimos hasta las tres y algo, que Andrea me dijo que le tenga su teléfono y otro Nokia chico, porque no tenía bolsillo. Me quede con Carolina Villán, la madre, Luciano Ortiz porque ella se fue. Le pregunto, ¿Qué hago con el celular?... o dáselo a Carolina para que se amiguen, porque estábamos peleados, entonces yo, le regalo el teléfono a Carolina Villán. 20 minutos después de que se fue Andrea con Andrés que la fue a buscar, me rasguñaron el cuello y el brazo cuando intenté separarlos cuando se estaban agrediendo. El personal de seguridad me llevó hasta la puerta y la sacaron a las chicas, y nos metieron otra vez para que no se arme afuera".

"Después el personal policial nos sacó a mí y a Luciano Ortiz, nos fuimos caminando hasta la casa de Andrea, nos quedamos a dormir ahí hasta el otro día. Al otro día vino Rocío Enciso, comimos todos juntos y después del partido de Boca, me dice Andrea si estaba dispuesto a llevarle el televisor a Andrés, que me iba a dar mil pesos, una bolsa de faso y cocaína. Le pido la moto a Rocío y me voy, cruzamos medio Reconquista con el televisor, yo no tenía idea lo que había pasado en esa casa, llegamos a Barrio Guadalupe, a la casa de Andrés, me dio la plata, me dio la droga, agarró y me vuelvo a la casa de Andrea, comimos pizzas y consumimos droga todos juntos hasta las 4 ó 5 de la mañana, ella nunca demostró que estaba nerviosa, lo único que tenía era una lesión en la mano derecha, es lo que pude notar. Y el lunes a la mañana, me encuentro con los de la PDI que me estaban buscando, accedo a ir con ellos sin saber lo que había pasado, y me preguntaron si yo había estado ofreciendo un televisor, y yo les dije que sí, porque en el boliche le ofrecí a Rubén".

Tras la declaración del imputado, continúo el defensor, manifestando que lo que narró Gómez es lo que ocurrió el 9 de diciembre de 2018. "Isaías llevó a Andrea Pérez al domicilio de Colon al 445, los transportó al lugar, pero él no realizó ningún acto típico de robo, ni realizo violencia contra Encina, ni contra las cosas. Él no sabía que la casa estaba habitada y luego de 15 minutos se fueron con Andrés Ríos y Andrea Pérez a la casa de ella, llevando un televisor, un celular y una caja con artículos navideños, Isaías no sabía que había dentro de la casa, solo debía transportarlo y conseguir una caja de TV. Su participación fue la de trasladarlos en una moto IBR 125 cc, color azul de Ríos, y luego conseguir la caja en la casa de la tía. El domingo llevo el televisor a la casa de Ríos, no sabía lo que había pasado, fue a cambio de dinero y sustancias prohibidas. Recién el lunes se enteró por las noticias y por la PDI, cuando lo buscaron, que en la casa había una persona mayor que había sido lastimada. Él no sabe cómo entraron, él no estaba con ellos, él estaba afuera, a unos 6 metros, con una moto prendida. El trato era que debía trasladarlos, no que fueron a robar juntos".

En base a su relato, el Dr. Pagura recordó el artículo 165 del Código Penal, que establece que "si se produce un homicidio en ocasión de robo, se tendrá una pena de 10 a 25 años, y será la pena que va a obtener Gómez por lo que hizo. También probaremos que los que golpearon a Encina, no fue Gómez, que debajo de las uñas había pelos y rastros de una persona, el ADN, puede establecer si es hombre o mujer, y los pelos y los rastros eran de una mujer, puntualmente eran de Andrea Pérez. Las huellas de la casa no pertenecen a Gómez, porque no había ingresado y pensaba que la casa estaba vacía, también había huellas de zapatillas que no coinciden con la numeración y calzado de Gómez. Probaremos nuestra teoría del caso y recibiremos la sanción que el ordenamiento da en el caso", concluyó.

 

¿Y los otros sospechosos?

Andrés Ríos y Andrea Pérez después de estar un tiempo en prisión preventiva recuperaron la libertad con restricciones, pero siguen bajo proceso. No fueron llevados a este juicio junto a Isaías Gómez.

Ante la consulta de ReconquistaHOY, el fiscal Gerosa respondió que aguarda con ellos la posibilidad de acordar una condena en procedimiento abreviado; y si no hay acuerdo, presentará la acusación para llevarlos también a juicio.

A continuación, varias fotos relacionadas al hecho.