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Don Juan Soto

Cumplió 100 años un querido docente y director de escuela, quien compartió algunas reflexiones en charla con ReconquistaHOY

Don Juan Soto junto a su esposa Consuelo "Negrita" Pena.

El lunes 20 de junio de 2022, Juan Soto cumplió 100 años de vida.

Muchos lo recuerdan como un ejemplar docente y director de la Escuela N° 6044 de Reconquista.

Nació en esta misma ciudad y lleva 64 años casado con la modista Consuelo Pena, 86, más conocida como "La Negrita Soto". Con ellos también vive una de las hijas, Claudia. Tienen otra hija (Susana), 4 nietos y 7 bisnietos.

"Es un maestro con todas las letras, un ejemplo de persona, muy tranquilo. Nunca se enojaba. Lo dice la gente en la escuela, lo recto que era, siempre con el ejemplo y buenos modales. Corregía a los chicos siempre hablando, y eso fue lo que nos enseñó toda la vida, a no pelear y conversar", destacó Claudia al recibir a ReconquistaHOY.

Don Juan Soto agradeció todos los saludos y se mostró muy contento por "haber alcanzado los 100 pirulos", como dijo entre risas.

Habló sobre su trayectoria en la educación y la enseñanza en su época. Contó que tanto él como sus colegas tenían un determinado criterio y, a pesar de que ciertas veces discutían, finalmente, siempre llegaban a un acuerdo.

Sostuvo que "el diálogo es lo fundamental, y eso es lo que había en la escuela" , explicó Don Soto, recordando también que fue una institución muy conocida en el país y en el exterior.

Respecto a cómo resolvían las cuestiones con los alumnos rebeldes en ese entonces, comentó que la mayoría de los docentes eran "dialoguistas, pacíficos y muy compenetrados". Por lo tanto, contó que, accionando con buenos modales, lograban superar el problema y salir adelante.

Esta era la manera en la que los maestros eran formados, recalcó. "Los maestros salían con una idea grabada en el cerebro de que la misión docente era fundamental que sea positiva, era concientizar al alumno para que vaya por el buen camino... Tomaban el asunto con tan buen criterio, que al final conseguían que ese alumno -que era difícil o parecía incorregible- cambiara".

Recordó que, al convertirse en profesional, pudo comprender el criterio que tenía el profesorado: "tratar de despojarse de ciertas actitudes en beneficio del chico". Tal es así, que "a lo mejor tuvimos una discusión y el chico sale a veces con sus palabrotas, pero llega un momento en que el chico comprende -si se lo sabe incentivar- y viene a pedir disculpas; y eso ya es un logro".

En la charla también se abordó con Don Soto, cómo ha cambiado con el tiempo la relación entre los padres y la escuela. Fue a partir de que Gustavo Raffin le mencionó que antes, los padres respaldaban la institución, aún cuando reprendía al alumno; en cambio ahora, hay padres que enfrentan a la institución porque la suponen enemiga de su hijo.

"Antes no era así. En esa época, el hogar se desprendía totalmente de la situación. La situación era entre el estudiante y las autoridades de la escuela, y ahí se trataba de arreglar", explicó él. Teniendo en cuenta aquello, afirmó que la escuela tenía un valor esencial en la gente de Reconquista y se la respetaba mucho.

Por otra parte, don Soto sostuvo que a través del diálogo se puede solucionar todo, inclusive la dura situación por la que atraviesa Argentina:"Siempre llegamos a un acuerdo. Yo tengo fe de que va a pasar lo mismo en esta circunstancia... Creo que con el diálogo lo podemos arreglar".

Don Soto reconoció que le teme a la muerte, pero que sabe que forma parte de la vida misma y es algo que se debe afrontar: "Tememos, pero es la realidad y hay que afrontarla... Uno llega a una conclusión: que la muerte es una consecuencia natural, contra la naturaleza no hay posibilidad de discusión".

"La verdad que uno sufre cuando es evidente y no hay otra salida que es la muerte... No hay que olvidarse que somos seres humanos", añadió en ese aspecto.

Recomendó la lectura, fundamentalmente para arribar a conclusiones propias: "Yo creo que la lectura es lo mejor; leer lo antiguo, lo moderno, lo positivo, lo no tan positivo y sacar conclusión".

Aconsejó seguir alguna religión: "Una persona adulta debe adoptar una religión. Por más que digan que es mala porque lo obliga a uno, yo creo que es necesario que la gente ya grande elija una religión, tiene que tener un patrón que lo guía y entonces las cosas cambian".

Si bien nunca hizo gimnasia, también sugirió la caminata para ordenar la mente: "La caminata ordena todo el organismo, pero principalmente el pensamiento, la idea. Eso es lo fundamental. Tratar que las ideas de uno se junten en algo positivo".

 

"Las puertas están abiertas" 

El padre Mamerto Menapace junto a Consuelo Pena y su esposo Juan Soto.

Así como lo ha visitado el intendente de Reconquista, quien le llevó de regalo un libro que resume las instituciones de la Ciudad, Don Soto también recibió la visita de su exalumno: Mamerto Menapace, encuentro que lo emocionó mucho, reveló su hija. Desde El Monasterio de Los Toldos, el religioso pasó a saludar a su maestro y a conversar con él. Además, le llevó de regalo su último libro que trata sobre ancianidad, con una dedicatoria especial.

En este sentido, Claudia comentó que a su padre le encanta recibir visitas, por lo que aclaró que las puertas de su casa están abiertas para aquellos que desean pasar.